¿Como te llamas?

RAMIPOETA

– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"

¿COMO TE LLAMAS?

Se desgrana la lluvia, yo en la barra
bebiendo un espumante vino,
llegas tiritando, cubierta en un papel, muy despeinada,
la mochila entreabierta, los cuadernos mojados
y chorreándote el diluvio en las mejillas.
Un café por favor, para la dama, bien caliente,
la lluvia arrecia, el viento sopla, es muy intenso el frío.
No fue descortesía no invitarte a mi mesa, no cabías.
Salud, con una seña, pido me admites en la tuya.
Los truenos atizaron la fuerza de la lluvia,
se va la luz, nos ilumina solo una penumbra,
al acercarme, advierto que estás chupada en agua,
pido una habitación. -Vamos, en la calefacción secas tus ropas.
Destrabas la chaqueta ¡Que delirio!
Pocas veces viví un igual martirio.
Aromas el ambiente, con tu esencia de flor exótica y salvaje.
Requieres de mi ayuda,
para liberar las prenda pegadas en tu cuerpo.
¡Grande es el sacrificio!
Cuando quedas desnuda…otra quimera.
Me invitas a la cama ¡Que suplicio!
en el reposo, siento en murmullo al oído que, me amas.
Me preguntas después -¡Cómo te llamas?

Ramiro Ponce P.


 
Última edición:

¿COMO TE LLAMAS?

Se desgrana la lluvia, yo en la barra
bebiendo un burbujeante vino,
llegas tiritando, cubierta en un papel, muy despeinada,
la mochila entreabierta, los cuadernos mojados
y chorreándote el diluvio en las mejillas.
Un café por favor, para la dama, bien caliente,
la lluvia arrecia, el viento sopla, es muy intenso el frío.
No fue descortesía no invitarte a mi sitio, no cabías.
Salud, con una seña, pido me admites en tu mesa.
Los truenos interrumpen el sueño de la lluvia,
se va la luz, nos ilumina solo una penumbra,
al acercarme, advierto que estás chupada en agua,
pido una habitación. -Vamos, en la calefacción secas tus ropas.
Destrabas la chaqueta ¡Que delirio!
Pocas veces viví un igual martirio.
Aromas el ambiente, con tu esencia de flor exótica y salvaje.
Requieres de mi ayuda,
para liberar las prenda pegadas en tu cuerpo.
¡Grande es el sacrificio!
Cuando quedas desnuda…otra quimera.
Me invitas a la cama ¡Que suplicio!
en el reposo, siento en murmullo al oído que, me amas.
Me preguntas después -¡Cómo te llamas?

Ramiro Ponce P.


uuyy! Un gusto pasar por aqui a dejar mi huellita por aqui! Muy hermoso escrito! Eso pasa en los dias de lluvia! jeje y es por eso que me encantan tanto!

Aqui dejo uno mio de las tardes lluviosas sin compromiso claro jeje :http://www.mundopoesia.com/foros/showthread.php?t=487055

Saludos :)
 
Los nombres son hechos circunstanciales que incluso pueden ser cambiados ante la sociedad, pero es una bendita forma de iniciar la conversación, en este caso una conversación que parecía tardar, y eso es porque era absolutamente innecesaria.

Aires de novela, un tanto de intriga y erotismo de finísimo porcentaje, sólo maniatado pero sugerido para el momento postrero, cuando el punto y final cierra esta trama y cuando aquel nombre sea por fin desvelado. entonces justo después de responder a esa pregunta dejará de tener importancia la respuesta.

¿Qué más da el nombre? Y seguramente la mejor respuesta sea la callada, más una acción que -eso sí- se espera.

Abrazo compañero Ramiro, me gustó el estilo prosaico de esta obra.
 
Un amor antes del nombre.
Es precioso tu poema compañero, se puede ver cada escena con mucha claridad. Luego la sorpresa de un cierre que parece ser como el mejor momento entre millones: el flechazo; y tal flecha profundiza seguro.
 
RAMIPOETA, el día de lluvia fue cálido y acogedor, bello como lo plasmas.
Un abrazo. Pili
 

¿COMO TE LLAMAS?

Se desgrana la lluvia, yo en la barra
bebiendo un burbujeante vino,
llegas tiritando, cubierta en un papel, muy despeinada,
la mochila entreabierta, los cuadernos mojados
y chorreándote el diluvio en las mejillas.
Un café por favor, para la dama, bien caliente,
la lluvia arrecia, el viento sopla, es muy intenso el frío.
No fue descortesía no invitarte a mi sitio, no cabías.
Salud, con una seña, pido me admites en tu mesa.
Los truenos interrumpen el sueño de la lluvia,
se va la luz, nos ilumina solo una penumbra,
al acercarme, advierto que estás chupada en agua,
pido una habitación. -Vamos, en la calefacción secas tus ropas.
Destrabas la chaqueta ¡Que delirio!
Pocas veces viví un igual martirio.
Aromas el ambiente, con tu esencia de flor exótica y salvaje.
Requieres de mi ayuda,
para liberar las prenda pegadas en tu cuerpo.
¡Grande es el sacrificio!
Cuando quedas desnuda…otra quimera.
Me invitas a la cama ¡Que suplicio!
en el reposo, siento en murmullo al oído que, me amas.
Me preguntas después -¡Cómo te llamas?

Ramiro Ponce P.

Encantado de poder disfrutar de tu poema, bonita obra, toda una aventura.
saludos cordiales.
 
Mil gracias amigo Tanjerino por la vista,
es un honor para mi espacio, soy grato.
Saludos cordiales, los envío en abrazos.
 
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¿COMO TE LLAMAS?

Se desgrana la lluvia, yo en la barra
bebiendo un burbujeante vino,
llegas tiritando, cubierta en un papel, muy despeinada,
la mochila entreabierta, los cuadernos mojados
y chorreándote el diluvio en las mejillas.
Un café por favor, para la dama, bien caliente,
la lluvia arrecia, el viento sopla, es muy intenso el frío.
No fue descortesía no invitarte a mi sitio, no cabías.
Salud, con una seña, pido me admites en tu mesa.
Los truenos interrumpen el sueño de la lluvia,
se va la luz, nos ilumina solo una penumbra,
al acercarme, advierto que estás chupada en agua,
pido una habitación. -Vamos, en la calefacción secas tus ropas.
Destrabas la chaqueta ¡Que delirio!
Pocas veces viví un igual martirio.
Aromas el ambiente, con tu esencia de flor exótica y salvaje.
Requieres de mi ayuda,
para liberar las prenda pegadas en tu cuerpo.
¡Grande es el sacrificio!
Cuando quedas desnuda…otra quimera.
Me invitas a la cama ¡Que suplicio!
en el reposo, siento en murmullo al oído que, me amas.
Me preguntas después -¡Cómo te llamas?

Ramiro Ponce P.


Vaya me ha gustado mucho amigo Ramiro, por un instante mediante la lectura me sucumbí en plena lluvia, un relato corto pero intenso, saludos
 

¿COMO TE LLAMAS?

Se desgrana la lluvia, yo en la barra
bebiendo un burbujeante vino,
llegas tiritando, cubierta en un papel, muy despeinada,
la mochila entreabierta, los cuadernos mojados
y chorreándote el diluvio en las mejillas.
Un café por favor, para la dama, bien caliente,
la lluvia arrecia, el viento sopla, es muy intenso el frío.
No fue descortesía no invitarte a mi sitio, no cabías.
Salud, con una seña, pido me admites en tu mesa.
Los truenos interrumpen el sueño de la lluvia,
se va la luz, nos ilumina solo una penumbra,
al acercarme, advierto que estás chupada en agua,
pido una habitación. -Vamos, en la calefacción secas tus ropas.
Destrabas la chaqueta ¡Que delirio!
Pocas veces viví un igual martirio.
Aromas el ambiente, con tu esencia de flor exótica y salvaje.
Requieres de mi ayuda,
para liberar las prenda pegadas en tu cuerpo.
¡Grande es el sacrificio!
Cuando quedas desnuda…otra quimera.
Me invitas a la cama ¡Que suplicio!
en el reposo, siento en murmullo al oído que, me amas.
Me preguntas después -¡Cómo te llamas?

Ramiro Ponce P.

Bueno, después de esto uno espera que llueva todos los días, a ver si se repite la historia, jajaja, Un placer haberlo leído Ramiro.
Un abrazo.
 

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