¿Y qué haces tú, niña mujer,
sentadita en los recuerdos
que adornan mi madrugada?
¿Cómo entraste a mis sueños
desbordados de visiones
sobre tu imagen distante?
¿Qué puerta en mis entrañas
pude dejar abierta
sin seguro ni cerrojo?
Pero si ya entraste,
déjame ver cómo bate
ese viento malicioso
tu vestidito rosado.
Déjame verte radiante,
enigmática, divina,
con tus negros ojos fijos
en la luz de las estrellas,
dibujándole a la noche
rosas y amaneceres
a través de la ventana.
Quédate así un poquito,
solo hasta que me despierte
el resplandor de la mañana.
sentadita en los recuerdos
que adornan mi madrugada?
¿Cómo entraste a mis sueños
desbordados de visiones
sobre tu imagen distante?
¿Qué puerta en mis entrañas
pude dejar abierta
sin seguro ni cerrojo?
Pero si ya entraste,
déjame ver cómo bate
ese viento malicioso
tu vestidito rosado.
Déjame verte radiante,
enigmática, divina,
con tus negros ojos fijos
en la luz de las estrellas,
dibujándole a la noche
rosas y amaneceres
a través de la ventana.
Quédate así un poquito,
solo hasta que me despierte
el resplandor de la mañana.
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