nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Una dama bien lucía
su vestido en seda blanca,
esperando en su balcón
al galán con que soñaba.
Recibía entre susurros
un “te quiero” en avalancha,
que llegando al corazón
conseguía así calmarla.
Esa espera lo era todo,
entre sueños con su magia
y tenerlo entre sus brazos,
la llenaba de esperanza.
Presentía con certeza
que unirían bien sus almas,
para amarse sin los miedos
y quitando las corazas.
Entre cierta incertidumbre
y aunque el cielo la abrazara,
no dudaba ni un momento,
que su amor es lo que extraña,
llegará luciendo el sol
y radiante como el alba.
Tere B.O
22-04-2014
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