ropittella
Poeta veterana en el Portal
Pasan los años y mis huellas
se van secando,
las hojas de tus adioses
las van tapando
y el sol, tibiamente
las va incendiando...
Así el otoño es al olvido
de lo hermoso y de lo amargo,
como un manto etéreo
aletargado de ensueños.
Si tus ojos eran mis dioses
y mi nombre en tu boca
endulzaba cada instante,
me fui muriendo.
Me fui apagando
cuando ya no pude ser tu faro.
Porque habías dejado de ser
ese navío,
que andaba por los mares
pregonando
tanto amor por mí.
Mi amor por vos.
Tanto amor absoluto,
incondicional,
necesario.
Pasó tanto,
nos pasó de todo,
hasta tu muerte llegó temprano
para probarme
y robarme
para siempre, todo reparo.
Yo sigo -sigo sí-
aquí estoy respirando
estas palabras tristes,
estas ganas de recordarte
cuando el todo se desdibuja,
cuando mis huellas
se están secando
en nuestra historia gris,
en un mar de cenizas.
Última edición: