Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se desnuda el agua
al vestirte de llovizna,
tu piel es el cántaro tibio
arrebañando gotas.
llueve y
constelada
vas juntando un mar
en tus labios
me vuelvo arca salvando
cada anhelo calado en la frescura
cristalina de tu rostro.
Los charcos corean
un adagio para cirros
en el dialogo de tus
gestos con el cielo.
Peregrina es el agua
sobre tus dulces relieves
reptando en caricias,
caminante, soy nube
atisbando la acuosidad
que te bautiza.
Agita su garganta
el aguacero
sobre un
tegumento de silencios
solo la voz de los reflejos
hablan el contorno de
tu curva anatomía
cuando el aire humedece
sus labios quebrados
en el fluir aromático
de tu encanto.
Llueve
y mi amor se hace líquido
en la unción de tu destino.
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