Miguel Font
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hubo un antes y un después de tu presencia,
hubo un salto del ayer hacia el mañana,
hubo un quiebre del color de mi existencia,
hubo un cambio de paisaje en mi ventana.
Un pincel para pintar la oscura ausencia,
un altar donde adorar tu piel temprana,
un collar para engarzar la transparencia
del presagio de una luna más lozana.
Hubo un hito que dio inicio a nuestra historia,
que en tus labios estallara en melodía,
primer beso edificando la memoria.
Y arrancando del silencio algarabía,
un abrazo arrollador que supo a gloria,
con tu alma amalgamada con la mía.
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