MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
Entonces esperaré ver el mañana
arrullando sueños en la rosaleda,
guindando el sol sobre mi vereda.
Traerán caricias sobre mi ventana,
la palabra será aún más cercana.
Asaltaré con vehemencia tu calor
cuando tome de mi mano el albor
que me lleve al cobijo de tus besos
para embriagarme entre los ilesos
espasmos del cuerpo lleno de pudor.
Marán.