Soy la sombra que ayer te soñó
Me pediste que me desnudara
verso a verso perdí mi pudor
y mi sombra se fue desnudando
temblorosa de ardiente pasión;
me causaba rubor aquél verso
que mi sombra jamás te entregó;
me pediste que fuera silencio
que olvidara la palabra amor,
mas no pude impedir que escapara
y un te quiero en mis labios prendió,
aún se queja la brisa que queman
las pavesas que al aire dejó.
Desperté de este sueño llorando
y una queja el silencio rompió:
-¡No soy solo ceniza y silencio,
soy la sombra que ayer te soñó!-
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