Te dejé de querer

RAMIPOETA

– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"

TE DEJÉ DE QUERER

Te dejé de querer, mas no sé como
olvidarme he podido tus caricias,
¿Donde deje, pregunto las albricias
que las viví contigo, y, a mi modo?

Fuiste mi aljibe en el que muchas veces
pude calmar la sed que me oprimía,
me diste el agua cuando yo quería
lamento no poder pagar con creces.

Arranqué la hoja verde que aun podía
mantenerse en la rama, y dar su fruto,
perdón, no fue un error, es cobardía.

Te dejé de querer, mi amor poseso,
hace a la vida un inusual tributo,
que dudo, cubrir pueda tu embeleso.

Ramiro Ponce P.
 
Última edición:
TE DEJÉ DE QUERER

Te dejé de querer, mas no sé como
pude olvidarme de ti, de tus caricias, (12)
¿Dónde deje, pregunto las albricias
que las viví contigo, y, a mi modo?

Fuiste mi aljibe en el que muchas veces
pude calmar la sed que me oprimía,
me diste el agua cuando yo quería
lamento no poder pagar con creces.

Arranqué la hoja verde que aún podía
mantenerse en la rama, y dar su fruto,
perdón, no fue un error, es cobardía.

Te dejé de querer, mi amor poseso,
hace a la vida un inusual tributo,
que dudo, cubrir pueda tu embeleso.

Ramiro Ponce P.

Magistral soneto querido amigo, cómo pagar a tanto amor
me encantó sobremanera tu bello poema.
Solo te sugiero revises la métrica del Segundo verso
en el primer cuarteto.
Recibe un saludo con mi admiración enorme.
 
TE DEJÉ DE QUERER

Te dejé de querer, mas no sé como
pude olvidarme de ti, de tus caricias,
¿Donde deje, pregunto las albricias
que las viví contigo, y, a mi modo?

Fuiste mi aljibe en el que muchas veces
pude calmar la sed que me oprimía,
me diste el agua cuando yo quería
lamento no poder pagar con creces.

Arranqué la hoja verde que aun podía
mantenerse en la rama, y dar su fruto,
perdón, no fue un error, es cobardía.

Te dejé de querer, mi amor poseso,
hace a la vida un inusual tributo,
que dudo, cubrir pueda tu embeleso.

Ramiro Ponce P.
Bellísimo poema a migo Ramiro como siempre es un verdadero placer el poder leerte. Felicidades. Manuel cruz.
 
TE DEJÉ DE QUERER

Te dejé de querer, mas no sé como
pude olvidarme de ti, de tus caricias,
¿Donde deje, pregunto las albricias
que las viví contigo, y, a mi modo?

Fuiste mi aljibe en el que muchas veces
pude calmar la sed que me oprimía,
me diste el agua cuando yo quería
lamento no poder pagar con creces.

Arranqué la hoja verde que aun podía
mantenerse en la rama, y dar su fruto,
perdón, no fue un error, es cobardía.

Te dejé de querer, mi amor poseso,
hace a la vida un inusual tributo,
que dudo, cubrir pueda tu embeleso.

Ramiro Ponce P.

Magníficos versos Ramiro en donde dejas magistralmente como devolver tanto amor.
Versos de una profundidad sublime.
Mis saludos cordiales Ramiro.
 
TE DEJÉ DE QUERER

Te dejé de querer, mas no sé como
pude olvidarme de ti, de tus caricias,
¿Donde deje, pregunto las albricias
que las viví contigo, y, a mi modo?

Fuiste mi aljibe en el que muchas veces
pude calmar la sed que me oprimía,
me diste el agua cuando yo quería
lamento no poder pagar con creces.

Arranqué la hoja verde que aun podía
mantenerse en la rama, y dar su fruto,
perdón, no fue un error, es cobardía.

Te dejé de querer, mi amor poseso,
hace a la vida un inusual tributo,
que dudo, cubrir pueda tu embeleso.

Ramiro Ponce P.

Preciosa poesía, elegantes rimas que marcan un trabajo lírico profundo marcado con en tinte de un desamor, de un sentimiento perdido.

A quién no le ha ocurrido, enamorarse para que ese sentimiento sólo fuera en el corazón un cuenco de vacío.

Cada historia de desamor es diferente, tu tendrás las tuyas, el resto otras pero una cosa es cierta: por cada historia de amor que se hace buena hay cien rodeadas de silencios o de pena, de corazones rotos o de astio, de miradas que se niegan la evidencia, de amores abandonados, malqueridos, de esa parte del amor que se pierde entre el desagüe del destino.

Lindos siempre tus poemas Ramiro.

Un abrazo.

Jon
 
Gracias amigo Jon, gracias por tanta generosidad
y elocuente comentario. Fortísimo abrazo amigo.


Preciosa poesía, elegantes rimas que marcan un trabajo lírico profundo marcado con en tinte de un desamor, de un sentimiento perdido.

A quién no le ha ocurrido, enamorarse para que ese sentimiento sólo fuera en el corazón un cuenco de vacío.

Cada historia de desamor es diferente, tu tendrás las tuyas, el resto otras pero una cosa es cierta: por cada historia de amor que se hace buena hay cien rodeadas de silencios o de pena, de corazones rotos o de astio, de miradas que se niegan la evidencia, de amores abandonados, malqueridos, de esa parte del amor que se pierde entre el desagüe del destino.

Lindos siempre tus poemas Ramiro.

Un abrazo.

Jon
 
Los sentimientos se envuelven en cada letra, el amor refulge en sus palabras, la profundidad se hace olas en el mar del corazón y todo cae en su lugar para quedar grabado en el alma. Un placer pasar por su maravillosa y tierna poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
Gracias Fernando, gracias por tanta generosidad.
Fortísimo abrazo con mi afecto y admiración.


Los sentimientos se envuelven en cada letra, el amor refulge en sus palabras, la profundidad se hace olas en el mar del corazón y todo cae en su lugar para quedar grabado en el alma. Un placer pasar por su maravillosa y tierna poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
es un dejar de querer delicado,en una poesía romántica bella.
 
TE DEJÉ DE QUERER

Te dejé de querer, mas no sé como
olvidarme he podido tus caricias,
¿Donde deje, pregunto las albricias
que las viví contigo, y, a mi modo?

Fuiste mi aljibe en el que muchas veces
pude calmar la sed que me oprimía,
me diste el agua cuando yo quería
lamento no poder pagar con creces.

Arranqué la hoja verde que aun podía
mantenerse en la rama, y dar su fruto,
perdón, no fue un error, es cobardía.

Te dejé de querer, mi amor poseso,
hace a la vida un inusual tributo,
que dudo, cubrir pueda tu embeleso.

Ramiro Ponce P.
Magistral soneto para un poema bello y certero en su desarrollo. Muy bueno amigo Ramiro. Un abrazo. Paco.
 
TE DEJÉ DE QUERER

Te dejé de querer, mas no sé como
olvidarme he podido tus caricias,
¿Donde deje, pregunto las albricias
que las viví contigo, y, a mi modo?

Fuiste mi aljibe en el que muchas veces
pude calmar la sed que me oprimía,
me diste el agua cuando yo quería
lamento no poder pagar con creces.

Arranqué la hoja verde que aun podía
mantenerse en la rama, y dar su fruto,
perdón, no fue un error, es cobardía.

Te dejé de querer, mi amor poseso,
hace a la vida un inusual tributo,
que dudo, cubrir pueda tu embeleso.

Ramiro Ponce P.

Bello soneto mi amigo, aunque parezca melancólico, eso, refleja un gran amor. Saludos cordiales
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba