Uqbar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo tampoco acepto este episodio de letras,
haciendo malabares con los dedos
asfixiando las hojas de tu otoño
que me dejó preñada
de vacíos.
Dices que pinte baldosas de carmín fugitivo
y yo escribo en servilletas los salmos
jactándome de no ir erguida
mientras Tú…
sigues cabalgándome los hombros
despeinando el cuello de las olas,
sigues reposando tus caricias impostadas
en este coloquio de dioses caliginosos…
Desnudo y cuarteo la brisa helada en la garganta
Pero…
deja que me quede
con los lomos blancos de los besos
con el humo de tus pasos…
No te extingas más allá de las orillas
de las vías deshabitadas ya
de tus ojos…
Y si tengo que implorar…
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