Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Llueven zapatos sobre el cemento
porque el amor siempre tiene prisa,
yo cumplo hoy cincuenta y cuatro años,
me quedan más de cincuenta y cuatro millones de preguntas por responder,
tengo un agujero en un bolsillo del corazón por el que pierdo aceite,
ochocientas fotografías que hace tiempo que no miro
pero me acuerdo de sus momentos,
una hija adolescente que derrite mis versos,
mi perrito Pistrakas que lame mis heridas
con su lengua de bienvenidas jubilosas,
he tenido altibajos y caídas en picado,
he charlado con el sol cara a cara,
he hecho el amor con luna llena y vacía,
he amado tanto que me es imposible recordar todo, a quien o a que,
antes quería tener dinero para ser libre,
ahora quiero ser libre para olvidarme de él,
todo lo que hice lo hice sin salir de mí,
muchas cosas no las hice porque no pude o porque no me dejaron,
no guardo rencor a nadie,
quiero ser moderadamente feliz.
Si, hoy cumplo cincuenta y cuatro vidas,
no se las que me quedan todavía pero puedo decir sin dudar
que ha merecido la pena ser uno más de la colmena,
que soy un enamorado de este planeta,
deseo que no me falten mis versos ni los tuyos ni una sonrisa sincera,
me da igual de quien sea si es buena persona,
quiero dar amor desde cada centímetro de mi piel,
desde cada gota de mi sangre,
desde cada una de mis letras,
de esto se alimentan mis días.
Ya perdonarais amigos que para acabar esta poesía me diga a mí mismo:
“felicidades Paquito te espero en el próximo poema.”
porque el amor siempre tiene prisa,
yo cumplo hoy cincuenta y cuatro años,
me quedan más de cincuenta y cuatro millones de preguntas por responder,
tengo un agujero en un bolsillo del corazón por el que pierdo aceite,
ochocientas fotografías que hace tiempo que no miro
pero me acuerdo de sus momentos,
una hija adolescente que derrite mis versos,
mi perrito Pistrakas que lame mis heridas
con su lengua de bienvenidas jubilosas,
he tenido altibajos y caídas en picado,
he charlado con el sol cara a cara,
he hecho el amor con luna llena y vacía,
he amado tanto que me es imposible recordar todo, a quien o a que,
antes quería tener dinero para ser libre,
ahora quiero ser libre para olvidarme de él,
todo lo que hice lo hice sin salir de mí,
muchas cosas no las hice porque no pude o porque no me dejaron,
no guardo rencor a nadie,
quiero ser moderadamente feliz.
Si, hoy cumplo cincuenta y cuatro vidas,
no se las que me quedan todavía pero puedo decir sin dudar
que ha merecido la pena ser uno más de la colmena,
que soy un enamorado de este planeta,
deseo que no me falten mis versos ni los tuyos ni una sonrisa sincera,
me da igual de quien sea si es buena persona,
quiero dar amor desde cada centímetro de mi piel,
desde cada gota de mi sangre,
desde cada una de mis letras,
de esto se alimentan mis días.
Ya perdonarais amigos que para acabar esta poesía me diga a mí mismo:
“felicidades Paquito te espero en el próximo poema.”
Última edición: