lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Se evaporan las palabras
cuando hablo contigo,
siendo fiel testigo
de mis silencios dormidos.
Conoces mi casa,
cruzas sus paredes,
conformadas para ti...
de cristal transparente.
Mi corazón espera al tuyo
en las horas más oscuras,
elevándose como el sol naciente
ante la proximidad de tu llegada.
Vuelan mis pensamientos
en la esfera de tu sueño,
los escuchas a lo lejos
en su impronunciable eco.
Te anticipas al dolor
de mis llagas y heridas,
siendo bálsamo y ungüento
que las cura y cicatriza.
Eres mi amigo,
sol de mis días,
junto a ti quiero estar
compartiendo penas y alegrías.