lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
En el cielo de oscuro terciopelo
brilla el manto anacarado
que echaste sobre mis hombros
una fría noche de verano.
Besé el sueño encendido de lunas,
tu risa brillando en mi sien,
el vino rojo de tu boca,
la brisa de tu piel.
Hoy mis ojos quedan fijos
contemplando el espacio,
y con la mirada vislumbran
aquel manto hechizado.
Y volverán mis alas
a desplegar su vuelo
por el oscuro inmenso,
hasta acariciar...
tu alma de terciopelo.