Retumba un eco

lomafresquita

Poeta que no puede vivir sin el portal
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.
 
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.

¡Uuumm! Que ecos tan melodiosos y prometedores querida Isabel, llevan la fogosa fuerza de los anhelos, calidez de esperanza.
Te muestras deliciosamente inquieta y no es para menos cuando el vendaval del amor se aproxima.
Que placer me da leerte y dejar suspiros y gratas emociones en el sentir.
Mi abrazo y admiración contigo.
 
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.


Es lo que tiene al disponer de tiempo libre, con el que dejarse llevar en alas de suspiros.
Ayyy, ese pecho, que como amoroso cofre guarda todas las emociones retenidas en el reloj.
Anhelos e ilusiones que buscan tomar forma y este es el momento de darles vida o dejarles vivir.
¡Feliz seas hormiguilla! Disfruta tu tiempo favorable y gracias por compartirlo.
Alegre paz chiquilla.
Vidal
 
Última edición:
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.
Que bella poesía que nos regalas, un canto al amor! felicidades
 
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.
Muy hermoso tu poema de amor donde plasmas tus sentimientos con bellas pinceladas de imágenes. Me ha encantado leerte. Un fuerte abrazo amigo.
 
Cómo no acudir a ese llamado, si lo pides con una dulzura que acaricia.
Hermosura de poema Chabelita, inmenso place visitarte.
Besos mil para ti, con cariño y admiración.

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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.
 
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.
Saliendo del tipico "me gusta" utilizado y sin apropiada finalidad con el
portal tratare de interpretar un poco tu poema.
Naturaleza intensa en esos primeros versos que encauzan ese
manantial ondulado y propicio para que la calma llegue. vas
modelando tiempos llamando al corazon para que sea ese
vertice y eje para clamar al amor.
el eco final es un lujo que queda marcado para un instante
de amor abordado desde la interioridad. excelente. dejame que
aplauda y seguire en este camino de desgranar un poquito mas
los poemas. felicidades. luzyabsenta
 
¡Uuumm! Que ecos tan melodiosos y prometedores querida Isabel, llevan la fogosa fuerza de los anhelos, calidez de esperanza.
Te muestras deliciosamente inquieta y no es para menos cuando el vendaval del amor se aproxima.
Que placer me da leerte y dejar suspiros y gratas emociones en el sentir.
Mi abrazo y admiración contigo.
Gracias mi querida Mireya por dejarme tu grato sentir en estos sencillos versos. Siempre me dejas buenas vibras cuando me visitas, eres un cielo muy bello. Besazos con mucho cariño y mucha gratitud....muáááácksss...
 
Porque el amor es tambor resonando en el latido, que con su música pide ser el anhelo más querido, donde los versos nacen profundos, hermosos y coloridos. Un placer disfrutar de la inmensa belleza de tu poesía, Isabel, recibe mi más cordial felicitación y saludo.
 
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.

Intenso y bello poema, saca la emoción y el suspiro. Besos infinitos bella Isabel.
 
Encantadores versos de amor que como suaves serpentinas viajan por el viento derramando su sentir y haciendo vibrar de emociones lo que tocan.
Un gusto disfrutarlos.
Mi saludo con afecto.
 
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.

Quizás ese eco lo podríamos llamar: dulce quebranto, unos de esos que no queremos que se vaya a pesar que nos quema, un gusto leer tu bella inspiración Isabel.
 
Retumba el amor en el centro del pecho,

abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.
me suena un último latido.. bello poema para recitar y susurrar, tienes una pluma envidiable Chabelita, te felicito.!!
 
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.
Ayyyy esos ecos de un amor que se recuerda o de otro que no llega, hablo por mí, yo también escucho esas voces que me dicen que he querido y que a mi también lo han hecho y depende de Paquito unos días son dulces y otros melancólicos. Que bonita manera de expresar esos sentimientos para mi tan cercanos querida amiga Isabel. Todo esto me sugiere tu hermoso poema, percepción made in Paco, así es y así te lo he contado, hoy he madrugado, desde las 6:00 llevo en mundopoesía, me toca médicos, nada grave, una revisión rutinaria. Besote de el inevitable té de canela y el primer Philip Morris del día para mi Lomafresquita querida: MMUUAAKKSS. Paco.
 
Es lo que tiene al disponer de tiempo libre, con el que dejarse llevar en alas de suspiros.
Ayyy, ese pecho, que como amoroso cofre guarda todas las emociones retenidas en el reloj.
Anhelos e ilusiones que buscan tomar forma y este es el momento de darles vida o dejarles vivir.
¡Feliz seas hormiguilla! Disfruta tu tiempo favorable y gracias por compartirlo.
Alegre paz chiquilla.
Vidal
Gracias mi querido Vidalillo por tus siempre hermosas palabras y entrañable compañía. Sí que hay que vivir las emociones en el momento presente, es el único tiempo de que disponemos y compartirlo con los amigos es el mejor de los anhelos. Me sale del corazón decirte que te quiero, en este y en todos los momentos.....muááááácksss...
 
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.
Intenso poema de amor donde el amor es a la vez una tormenta y el sosiego, burlándose de la paradoja. Las imágenes son fueres y luminosas. Enhorabuena Isabel y aplausos. Amistad poética Amarilys
 
Saliendo del tipico "me gusta" utilizado y sin apropiada finalidad con el
portal tratare de interpretar un poco tu poema.
Naturaleza intensa en esos primeros versos que encauzan ese
manantial ondulado y propicio para que la calma llegue. vas
modelando tiempos llamando al corazon para que sea ese
vertice y eje para clamar al amor.
el eco final es un lujo que queda marcado para un instante
de amor abordado desde la interioridad. excelente. dejame que
aplauda y seguire en este camino de desgranar un poquito mas
los poemas. felicidades. luzyabsenta
Ayyy maestro Luzy, qué bien desgranas el eco escondido y silencioso que late en estos humildes versos. Todo un honor que me honra y llena de gratitud. Besazos llenos de cariño.....muáááaaacksss...
 
Porque el amor es tambor resonando en el latido, que con su música pide ser el anhelo más querido, donde los versos nacen profundos, hermosos y coloridos. Un placer disfrutar de la inmensa belleza de tu poesía, Isabel, recibe mi más cordial felicitación y saludo.
Gracias mi querido amigo Daniel por la bella interpretación que haces de este humilde poema, muy agradecida siempre con tu querida presencia. Besazos llenos de cariño.....muááááácksss...
 
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Retumba el amor en el centro del pecho,


abriendo, abriendo... surcos al viento.

Ay, vendaval, ay, tormenta!

¡ay, cielo que en mí avientas

aquello que quiero, aquello que me quema!


Vieja y densa, la calma, viene y va,

con fragmentos de tiempo dorados ante el altar.

Mi corazón dormido despierta, despierta ya.


Ven, amor mío, a mis riberas,

a la orilla donde el río

clama por inundar tus tierras.

¡Ay, tormenta, ay, vendaval!


Horas de sosiego, horas de ilusión,

también el húmedo recuerdo

de un día sin noche,

de un día de amor.


Retumba un fuerte eco

en el centro de mi pecho.
Hermosas letras en tu linea mas pasional. Asimilar la tormenta al amor me ha parecido una imagen muy poética. Los vaivenes del amor pertenecen a los amantes que esperan ese eco palpitante del corazón.
Yo creo que ese eco existe de verdad entre los amantes con una especie de longitud de onda que solo ellos captan a través del tiempo y la distancia. Así me lo ha parecido siempre.
Mis sinceras felicitaciones por esta entrañable poesía. Saludos cordiales de Saturno.
 

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