Déjame navegarte

salerin

Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Y si me dejaras navegarte?
¿Y si me dejaras remar en tu cuerpo y en tu alma?

Surcaría tu mar embravecido,
con las velas de mi mástil izadas hasta el infinito.
Me bebería, una a una, tu olas,
aproximaría mi boca a la playa de tus labios
para decirte lo que siento
y poder mezclar los susurros
en un "te quiero" suave, dulce y apasionado.

Déjame navegarte, dueña mía.

Entrega la grandeza de tu anhelo
y yo, con esta carne estremecida,
derramaré mi sangre y, aún, la vida
para llevarte, amor, al mismo cielo.


Manuel Sal Menéndez.

[MUSICA]http://files.uploadmyspacemp3music.com/mp3s/salerin53@yahoo.es/335107.mp3[/MUSICA]
 
¿Y si me dejaras navegarte?
¿Y si me dejaras remar en tu cuerpo y en tu alma?

Surcaría tu mar embravecido,
con las velas de mi mástil izadas hasta el infinito.
Me bebería, una a una, tu olas,
aproximaría mi boca a la playa de tus labios
para decirte lo que siento
y poder mezclar los susurros
en un "te quiero" suave, dulce y apasionado.

Déjame navegarte, dueña mía.

Entrega la grandeza de tu anhelo
y yo, con esta carne extremecida,
derramaré mi sangre y, aún, la vida
para llevarte, amor, al mismo cielo.


Manuel Sal Menéndez.



Hermosas palabras llenas de melodioso ritmo y cadencia, amen del contenido que tan bien expresa el amor en hermosas imagenes y metáforas.
 
¿Y si me dejaras navegarte?
¿Y si me dejaras remar en tu cuerpo y en tu alma?

Surcaría tu mar embravecido,
con las velas de mi mástil izadas hasta el infinito.
Me bebería, una a una, tu olas,
aproximaría mi boca a la playa de tus labios
para decirte lo que siento
y poder mezclar los susurros
en un "te quiero" suave, dulce y apasionado.

Déjame navegarte, dueña mía.

Entrega la grandeza de tu anhelo
y yo, con esta carne extremecida,
derramaré mi sangre y, aún, la vida
para llevarte, amor, al mismo cielo.


Manuel Sal Menéndez.


Apasionados versos, Manuel. ¡Y en verso libre! Veo que la musa no tiene secretos para ti. Un abrazo y cinco estrellas.
 
AH! ese mar inmenso, ese amor inmenso, para navergarlo, para amarlo.... su alma y su cuerpo..... Preciosos versos, casi salpica el amor que navega en ellos (sin el casi).

Un abrazo fuerte amigo,
Luis
 
Navegar la piel, tocar la playa de sus labios, precioso poema Manuel y magnífica inspiración nacida de las metáforas más puras y hermosa, un canto, amigo, un gran canto al amor con sabor marinero.
 
Sencillamente precioso Salerin y con una muy bella cadencia. Un beso.
 
AH! ese mar inmenso, ese amor inmenso, para navergarlo, para amarlo.... su alma y su cuerpo..... Preciosos versos, casi salpica el amor que navega en ellos (sin el casi).

Un abrazo fuerte amigo,
Luis


Heyyyy Luis. Las mujeres con el mar de su cuerpo y de su alma nos hacen naufragar en éllas o, por lo menos, desembarcar y quemar las naves.

Un abrazo.
 
¿Y si me dejaras navegarte?
¿Y si me dejaras remar en tu cuerpo y en tu alma?

Surcaría tu mar embravecido,
con las velas de mi mástil izadas hasta el infinito.
Me bebería, una a una, tu olas,
aproximaría mi boca a la playa de tus labios
para decirte lo que siento
y poder mezclar los susurros
en un "te quiero" suave, dulce y apasionado.

Déjame navegarte, dueña mía.

Entrega la grandeza de tu anhelo
y yo, con esta carne extremecida,
derramaré mi sangre y, aún, la vida
para llevarte, amor, al mismo cielo.


Manuel Sal Menéndez.


Bravo, Manuel! Con el sello inconfundible de tu cadencia perfecta, a pesar de ser verso libre. Y con toda esa pasion que te caracteriza. Un abrazo, amigo.
Dany.
 
Navegar la piel, tocar la playa de sus labios, precioso poema Manuel y magnífica inspiración nacida de las metáforas más puras y hermosa, un canto, amigo, un gran canto al amor con sabor marinero.

Gracias amigo. Gracias por leer esta entrega amorosa, esta especie de naufragio deseado y por tu generoso comentario.

Un abrazo, amigo.
 
En tu barco, Manuel, no habrían inmensidad oceánica que me diera miedo.

Un bello poema pasional y de verso libre, en el que ya te manejas certeramente.

Un besazo de cinco puntas
 
¿Y si me dejaras navegarte?
¿Y si me dejaras remar en tu cuerpo y en tu alma?

Surcaría tu mar embravecido,
con las velas de mi mástil izadas hasta el infinito.
Me bebería, una a una, tu olas,
aproximaría mi boca a la playa de tus labios
para decirte lo que siento
y poder mezclar los susurros
en un "te quiero" suave, dulce y apasionado.

Déjame navegarte, dueña mía.

Entrega la grandeza de tu anhelo
y yo, con esta carne extremecida,
derramaré mi sangre y, aún, la vida
para llevarte, amor, al mismo cielo.

Manuel Sal Menéndez.




Respondiendo poema, claro que te descompagine un poco la métrica, jajajaja

¿Y si te dejara navegarme?
¿Y si te dejaras remar en mi cuerpo y en mi alma?

Surcando mi mar embravecido,
con las velas de tu mástil izadas hasta el infinito.
Beberíamos una a una, nuestras olas,
aproximaríamos nuestras bocas a la playa de nuestros labios
para decirnos lo que sentimos
y poder mezclar los susurros
en un "te quiero" suave, dulce y apasionado.

Dejándonos navegarnos, dueño mío.

Entregando la grandeza de nuestro anhelo
así, con nuestras carnes estremecidas,
derramaremos la sangre y, aún, nuestra vida
para elevarnos, amor, al mismo cielo.


Un besote mi querido amigo.
 
¿Y si me dejaras navegarte?
¿Y si me dejaras remar en tu cuerpo y en tu alma?

Surcaría tu mar embravecido,
con las velas de mi mástil izadas hasta el infinito.
Me bebería, una a una, tu olas,
aproximaría mi boca a la playa de tus labios
para decirte lo que siento
y poder mezclar los susurros
en un "te quiero" suave, dulce y apasionado.

Déjame navegarte, dueña mía.

Entrega la grandeza de tu anhelo
y yo, con esta carne extremecida,
derramaré mi sangre y, aún, la vida
para llevarte, amor, al mismo cielo.


Manuel Sal Menéndez.


Hermoso poema, Manuel!
Y nada de eso de compararse!
Eres un excelente poeta!
Y no me cabe la menor duda!
Mis estrellas y un abrazo!
Alberto
 
¿Y si me dejaras navegarte?
¿Y si me dejaras remar en tu cuerpo y en tu alma?

Surcaría tu mar embravecido,
con las velas de mi mástil izadas hasta el infinito.
Me bebería, una a una, tu olas,
aproximaría mi boca a la playa de tus labios
para decirte lo que siento
y poder mezclar los susurros
en un "te quiero" suave, dulce y apasionado.

Déjame navegarte, dueña mía.

Entrega la grandeza de tu anhelo
y yo, con esta carne extremecida,
derramaré mi sangre y, aún, la vida
para llevarte, amor, al mismo cielo.


Manuel Sal Menéndez.


Ya me enamoré"!...lo declacro absolutamente...me enamoré de este poema lleno de matices...absolutamente impecable ...y con ese mar que es mi vida entera...mar y amor en estas letras que me me han dejado totalmente embebida...que buen poema Manuel...logras subir a cualquiera a ese cielo y cómo me haz descrestado pues voy alla de isofacto a bajarte este raudal de estrellas para dejartelas iluminando el camino de navegante...de buen navegante...un capitan de crucero es lo que eres amigo....vaya este abrazo para tu buena poesía...!
 
Ayyy Salerin. Hay barcos que naufragan y otros que encallan en puerto seguro, como tu poesía. Marítimo y sensual pedido de amor, mecidito entre poesía. Muy bello poeta. Te mando un abrazo. Y oye, que guapo señor que eres.:) :::hug:::
 
Hermoso crucero quieres realizar en el ser amado amigo, no hay travesía más hermosa que la que surca el yate del amor y la ternura, y si va aderezada con la pasión y deseo ya se torna un viaje que recordar eternamente.
Buenos versos, y encima libres !!!!!
Te dejo mis estrellas, pero verdaderas. Como siempre.

Amar es navegar por un mar lleno de sorpresas en cada ola y en cada brizna de viento que nos acaricia. Gracia Angel. Gracias mi generoso amigo.

Un abrazo para ti y para tu hermano.
 
¿Y si me dejaras navegarte?
¿Y si me dejaras remar en tu cuerpo y en tu alma?

Surcaría tu mar embravecido,
con las velas de mi mástil izadas hasta el infinito.
Me bebería, una a una, tu olas,
aproximaría mi boca a la playa de tus labios
para decirte lo que siento
y poder mezclar los susurros
en un "te quiero" suave, dulce y apasionado.

Déjame navegarte, dueña mía.

Entrega la grandeza de tu anhelo
y yo, con esta carne extremecida,
derramaré mi sangre y, aún, la vida
para llevarte, amor, al mismo cielo.


Manuel Sal Menéndez.


QUE ME DEJE NAVEGARLA
EN EL AZUL DEL MAR BESARLA
VELAS Y ASTA AL VIENTO
EN OLAS DECIRLE LO QUE SIENTO


DEJAME QUIETO DIABLO QUE PECO...
 
uyyyyyyyy mijo a ver aver... este poeta se incendia jiiijijijiji agua pal chiquito aqui por favor !!! mis estrellotas pa ti amigote, como siempre mis respetos a tu plumita, un beso.
 
Bravo, Manuel! Con el sello inconfundible de tu cadencia perfecta, a pesar de ser verso libre. Y con toda esa pasion que te caracteriza. Un abrazo, amigo.
Dany.

Gracias Dany. Pratico poco el cerso libre, pero lo hago de vez en cuando, aunque no soy un experto hago lo que puedo.

Un abrazo.
 
Fantástico poema, fantástico.
Veo que no tienes límites mi buen amigo; el verso libre se te da bien, tan natural, que pareces un experto en la materia. Y no se equivocan los poetas al señalar que éste es un poema apasionado, pues lo tiene todo, y hay en él una gran entrega digna del mejor de los amantes.

La palabra "navegar" me hace soñar con el mar y con un sol de verano... y esa imagen invita...

Y el final, no podía ser mejor: con un cuarteto endecasílabos, como para dejar bien claro que los endecasílabos corren por tus venas.

Un fuerte abrazo Manuel
Gustavo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba