spring
Sonriendo...
Me has dado algo sublime de ti,
es tu rosto vaporoso
de abnegada mujer,
has hecho míos tus gestos,
tu sonrisa y tu tenue voz,
tengo tus alas de paloma
con las que inútil sería huir,
anclada en mi centro te llevo
sutil señora de labios finos,
dame también tus frías lagrimas
serán rocío matinal en los rosales,
en tu aliento de mieles aromado,
insuflaré vigor de ángeles
en fértil savia sanadora
…y donde estés brillará tu luz
de cándida dama y hermana.
¡Déjame lo intangible!
quédate con tu alma pura
y tu tez de madre perla,
dale a tus ojos ambarinos
un mirar al cielo,
¡y vuela alto!
muy alto a donde quieras.