LA TARDE SE YERGUE
La tarde se yergue
en el silencio
ofreciendo su faz
al infinito mar.
El sol suspira
entre las ramas:
no hay regreso
para nuestros
huesos que se aman.
Toda la belleza
de los pájaros
se desvanece
en la curvatura
de sus labios,
yo dejo mis versos
sobre ellos
y adjunto una sílaba
de luz
al candor
de su mirada.
EBAN