ropittella
Poeta veterana en el Portal
Vienen de tu voz
mis duendes,
siempre vienen de vos.
Son lánguidos
y verdes
pero traen racimos
de flores celestes
y me alegro.
Recuerdo
lo amarillo de las acacias
y lo plateado de los olivos,
ese mundo de colores
entre las pampas y el mar.
Nuestras casas tuvieron
siempre un hogar,
donde ardía la leña
y se asaban castañas
en los inviernos.
El amor lleva tu nombre
aunque estés lejos,
el amor es un hombre
que murió para los espejos
y resucita cada día
cuando afloran los recuerdos.
Y el sabor de las castañas
y el color de las acacias
y el mar entre las pampas
se hacen agua
en la boca, en los ojos y en el alma.
Última edición: