lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Vuelan los silencios a una tierra enmudecida
mientras tu voz enloquece el pozo de mi alma.
Pienso en las horas y en el verso que gravita,
y en tu mirada en mis sienes
circundando de caricias mi desvelo.
Es mi boca, y son mis labios,
verbos de sangre, plumas rojas
que anhelan tu brisa suave.
Hablo con las aves,
con el libre viento que envuelve
su terso plumaje...
Y les hablo de amor, de poesía,
de ti y de mí, de nuestro vuelo
bañado de madrugadas.
Y se apagan las luces de la muerte
ante el brillo de tu sonrisa,
y hablan los mudos silencios
cuando tus ojos se detienen,
un solo instante, en mi delirio.