selenschek manfred
Hijo de la Luna
Si me sigues tentando,
podríamos besarnos.
Besarnos por ejemplo
con tal intensidad,
como ausentes, sin cuerpos,
tan sólo nuestras almas desbocadas.
Besarnos con nuestros labios rotos
dejar nuestros cuerpos ahí tirados
destrozando el motivo,
en un segundo plano,
bañados en instintos
con los miedos ardiendo.
Besarnos así, de una vez,
y que se acabe esto
para nunca olvidar
de que fuimos los dueños
de todos los pecados.
Convertirnos en santos
y olvidar nuestros restos.
Besarnos por ejemplo,
como para olvidarnos siempre
que siempre nos amamos.
podríamos besarnos.
Besarnos por ejemplo
con tal intensidad,
como ausentes, sin cuerpos,
tan sólo nuestras almas desbocadas.
Besarnos con nuestros labios rotos
dejar nuestros cuerpos ahí tirados
destrozando el motivo,
en un segundo plano,
bañados en instintos
con los miedos ardiendo.
Besarnos así, de una vez,
y que se acabe esto
para nunca olvidar
de que fuimos los dueños
de todos los pecados.
Convertirnos en santos
y olvidar nuestros restos.
Besarnos por ejemplo,
como para olvidarnos siempre
que siempre nos amamos.
Última edición: