lesmo
Poeta veterano en el portal
Déjame que memorice
el gozo de tu mirada
que después pueda escribirte
caricias con mis palabras.
A la hora de dormirme,
¡qué sola está mi almohada!...
Para mí no hay imposibles
que con soñarlo me basta.
¿Te acuerdas cuando yo quise
regalarte hasta mi alma?...
Tienes llave, ven a abrirme
hasta las mismas entrañas…
No te extrañe que imagine
que te tengo entre mis palmas...
En un descuido te hice
un retrato de tu cara…
Soy un pobre que te pide
a la puerta de tu casa…
¡Y por caridad no alivies
esta enfermedad tan mala!...
Te canto porque estoy triste
con una espina clavada…
¡Ni mentarlo, no la quites,
que el corazón se me para!...
el gozo de tu mirada
que después pueda escribirte
caricias con mis palabras.
A la hora de dormirme,
¡qué sola está mi almohada!...
Para mí no hay imposibles
que con soñarlo me basta.
¿Te acuerdas cuando yo quise
regalarte hasta mi alma?...
Tienes llave, ven a abrirme
hasta las mismas entrañas…
No te extrañe que imagine
que te tengo entre mis palmas...
En un descuido te hice
un retrato de tu cara…
Soy un pobre que te pide
a la puerta de tu casa…
¡Y por caridad no alivies
esta enfermedad tan mala!...
Te canto porque estoy triste
con una espina clavada…
¡Ni mentarlo, no la quites,
que el corazón se me para!...