lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
De nada sirve el suspiro,
de nada los trinos del alba,
de nada el arco iris,
de nada el candor de la tarde...
si tú no estás.
Mas todo acontece
en el abanico de tu mirada
cuando el relámpago
dibuja su luz diáfana.
Nada columpia el aire,
nada... salvo tus pestañas.
Vivo en la vorágine
del pulso sostenido en la rama,
en la lluvia inocente
de tu voz que me llama.
De nada sirve el suspiro,
ay, el suspiro
de quien sueña con volver
de nuevo a su hogar,
para ser hoja en verde rama.
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