spring
Sonriendo...
¡Que se vaya! Que se vaya
y me deje sola con este puño de palabras
a punto de estallar.
Que me deje sola en la media luz
soltándole coplas desde el pulso de mi pecho
para verle desde lejos fulgurar.
Que se vaya de mentirita,
y salerosa verle regresar,
le pintaré un solo beso en sus labios;
uno solo con los labios míos.
De cinturas anudados
nos iremos los dos de verdad,
perdidos en una trova
que invente los relojes del sol derramar
manando almíbar sobre la luna.
Misioneros de nuestro propio destino
en la tonadilla del agua
descenderemos en rocío sereno y fecundo,
a ese cálido hogar
con aroma a café colado
donde hemos tocado las estrellas.