Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy he vuelto a aquel salón.
Sin quererlo, me he encontrado
en el triste cuarto
donde nos dijimos adiós.
Hoy estuve entre aquellas paredes
que no supimos convertir en hogar;
y recordé el poso de rencor
que habitó nuestros corazones
hasta hacerlos fracasar.
Vino a mi memoria
cómo pronunciaron nuestros labios
las hirientes palabras del fin,
olvidados de tantas ocasiones...
de los besos, afanes, promesas unidas a ti.
A la boca me ha venido la amargura.
¡Hace ya, tanto tiempo!
Varios años que no nos vemos,
muro de tiempo y silencio,
sin echarte de menos.
He mirado en mi interior,
allí, donde nunca llego
y todavía hay un rescoldo
de cariño, que no ha muerto.
La sonrisa llegó a mi boca,
sí, estaba tapado por cenizas
de tantos "te quiero".
No he querido apagarlo.
No deseo que muera,
pues aún da sentido
a aquello que un día te dije:
"Eres... lo mejor que me ha sucedido".