• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Los últimos destellos del ocaso

libelula

Moderadora del foro Nuestro espacio.
Miembro del equipo
Moderadores

IMG_20190424_020035.jpg



Languidece la tarde somnolienta,
en el muelle, sentada,
espero con los ojos entornados.

Juega el sol a esconderse entre las ramas,
como un niño que oculta
sus estelas doradas
observando curioso
la secreta escapada,
no sé bien si es un sueño
el que hoy viene a buscarme, o el fantasma
de un ayer que regresa,
ya navega mi mente por tus aguas,
entre verdes rincones, en silencio,
se pierde mi mirada en tu mirada.

Los últimos destellos de este ocaso
son esquirlas sagradas,
de pasión que se inmola
en la tarde dorada.
Anochece, y las sombras
me devuelven las alas
de poeta nocturna
que se adentra en la nada.
¡Qué escalofrío, amor!
Llevaba el verde muerte en las entrañas.

 

Archivos adjuntos

  • IMG_20190424_020035.jpg
    IMG_20190424_020035.jpg
    48,6 KB · Visitas: 683
Última edición:
Preciosa silva arromanzada, Isabel.
Qué gusto leerte.

Me gusta todo, si me tuviera que quedar con algo creo que va creciendo el lirismo según avanza el poema.

Anochece, y las sombras
me devuelven las alas
de poeta nocturna
que se adentra en la nada.
¡Qué escalofrío, amor!
Llevaba el verde, muerte en las entrañas.

Esto es acabar con clase.

Un abrazo.
 
Ver el archivos adjunto 50038


Languidece la tarde somnolienta,
en el muelle, sentada,
espero con los ojos entornados.

Juega el sol a esconderse entre las ramas,
como un niño que oculta
sus estelas doradas
observando curioso
la secreta escapada,
no sé bien si es un sueño
el que hoy viene a buscarme, o el fantasma
de un ayer que no ha muerto,
ya navega mi mente por tus aguas,
entre verdes rincones, en silencio,
se pierde mi mirada en tu mirada.

Los últimos destellos de este ocaso
son esquirlas sagradas,
de pasión que se inmola
en la tarde dorada.
Anochece, y las sombras
me devuelven las alas
de poeta nocturna
que se adentra en la nada.
¡Qué escalofrío, amor!
Llevaba el verde, muerte en las entrañas.

¡Hermosura de versos, Isabel!

He sentido ese instante entre las sombras
que desvela de golpe una evidencia
con un escalofrío que redobla
el amargo sabor que habita en ella.

Pero siempre me admira de tus versos
su textura sutil de agua y alondra, su suave entonación como de beso
que acaricia con tacto de poeta.

Jazmín
 
Última edición por un moderador:
Preciosa silva arromanzada, Isabel.
Qué gusto leerte.

Me gusta todo, si me tuviera que quedar con algo creo que va creciendo el lirismo según avanza el
Esto es acabar con clase.

Un abrazo.


Siempre que te acercas a leer me dejas ese sentimiento de profundo agradecimiento, por mirar muy dentro en el corazon del verso por es elegir aquello que lleva los mejores matices.
Gracias Sergio
Isabel
 
¡Hermosura de versos, Isabel!

He sentido ese instante entre las sombras
que desvela de golpe una evidencia
con un escalofrío que redobla
el amargo sabor que habita en ella.

Pero siempre me admira de tus versos
su textura sutil de agua y alondra, su suave entonación como de beso
que acaricia con tacto de poeta.

Jazmín
Ún comentario tan lirico, como tu poesia, un verdadero lujo, gracias por algo tan hermoso, que dice tanto, y de forma excepcionalmente bella. Me siento afortunada, gracias.
Isabel
 
Última edición:
Querida Isabel, tienes el poder de ir adentrándote en el sentir del lector, imposible dejarle sin un pellizco. Y aunque tu silva está llena de ellos, éste me ha parecido especialmente conmovedor, por bello, por profundo y por el toque lorquiano, que a mi entender, lleva.

¡Qué escalofrío, amor!
Llevaba el verde, muerte en las entrañas

Un abrazo,
Eva
 
Querida Isabel, tienes el poder de ir adentrándote en el sentir del lector, imposible dejarle sin un pellizco. Y aunque tu silva está llena de ellos, éste me ha parecido especialmente conmovedor, por bello, por profundo y por el toque lorquiano, que a mi entender, lleva.

¡Qué escalofrío, amor!
Llevaba el verde, muerte en las entrañas

Un abrazo,
Eva
Si, asi es mi querida Eva, en esos versos que señalas, hay alguna pincelada lorquiana, del verde, verde, verde, de nuestro Lorca.
Gracias por la generosidad que me dejas en tu huella.
Un abrazo.
Isabel
 
Ver el archivos adjunto 50038


Languidece la tarde somnolienta,
en el muelle, sentada,
espero con los ojos entornados.

Juega el sol a esconderse entre las ramas,
como un niño que oculta
sus estelas doradas
observando curioso
la secreta escapada,
no sé bien si es un sueño
el que hoy viene a buscarme, o el fantasma
de un ayer que no ha muerto,
ya navega mi mente por tus aguas,
entre verdes rincones, en silencio,
se pierde mi mirada en tu mirada.

Los últimos destellos de este ocaso
son esquirlas sagradas,
de pasión que se inmola
en la tarde dorada.
Anochece, y las sombras
me devuelven las alas
de poeta nocturna
que se adentra en la nada.
¡Qué escalofrío, amor!
Llevaba el verde, muerte en las entrañas.

Y una muy diciente oda ante la final lazada del día para el alma. Ese frío que recorre la espalda del querer y el pulso que viene del interior esboza su real comprensión.
Así nos llevas desde la A hasta su perfecto cierre por este poemazo que nos compartes.
Un lujo Isabel la lectura de tus versos
Mi abrazo y admiración
Camelia
 
Y una muy diciente oda ante la final lazada del día para el alma. Ese frío que recorre la espalda del querer y el pulso que viene del interior esboza su real comprensión.
Así nos llevas desde la A hasta su perfecto cierre por este poemazo que nos compartes.
Un lujo Isabel la lectura de tus versos
Mi abrazo y admiración
Camelia
Querida Camy, un lujo de comentario el tuyo, qué bien has expresado y comprendido mis versos; me dejas la excelente huella de tu generosa impresión.
Gracias, muchas gracias.
Un abrazo con cariño.
Isabel
 
Ver el archivos adjunto 50038


Languidece la tarde somnolienta,
en el muelle, sentada,
espero con los ojos entornados.

Juega el sol a esconderse entre las ramas,
como un niño que oculta
sus estelas doradas
observando curioso
la secreta escapada,
no sé bien si es un sueño
el que hoy viene a buscarme, o el fantasma
de un ayer que no ha muerto,
ya navega mi mente por tus aguas,
entre verdes rincones, en silencio,
se pierde mi mirada en tu mirada.

Los últimos destellos de este ocaso
son esquirlas sagradas,
de pasión que se inmola
en la tarde dorada.
Anochece, y las sombras
me devuelven las alas
de poeta nocturna
que se adentra en la nada.
¡Qué escalofrío, amor!
Llevaba el verde, muerte en las entrañas.


Sublimes versos donde se puede sentir la sombra creciente en el crepúsculo. Todo el poema es una divinidad pero el cierre es soberbio.
Verdadero placer disfrutar de buena poesía.
Felicidades Libélula.
 
Sublimes versos donde se puede sentir la sombra creciente en el crepúsculo. Todo el poema es una divinidad pero el cierre es soberbio.
Verdadero placer disfrutar de buena poesía.
Felicidades Libélula.

Estimado Luis, mi mas sincero agradecimiento por acercarte a este pequeño rincón de mis verso, por tus palabras que son un verdadero estímulo para el deseo de seguir escribiendo, que a veces, bien sabes que se viene abajo... Gracia por las hermosas palabras que me dedicas.
Saludos cordiales.
Isabel
 
Ver el archivos adjunto 50038


Languidece la tarde somnolienta,
en el muelle, sentada,
espero con los ojos entornados.

Juega el sol a esconderse entre las ramas,
como un niño que oculta
sus estelas doradas
observando curioso
la secreta escapada,
no sé bien si es un sueño
el que hoy viene a buscarme, o el fantasma
de un ayer que no ha muerto,
ya navega mi mente por tus aguas,
entre verdes rincones, en silencio,
se pierde mi mirada en tu mirada.

Los últimos destellos de este ocaso
son esquirlas sagradas,
de pasión que se inmola
en la tarde dorada.
Anochece, y las sombras
me devuelven las alas
de poeta nocturna
que se adentra en la nada.
¡Qué escalofrío, amor!
Llevaba el verde, muerte en las entrañas.

Bellísimo y musical, hay un aura a melancolía que me gusta mucho.
 
Última edición por un moderador:
Ver el archivos adjunto 50038


Languidece la tarde somnolienta,
en el muelle, sentada,
espero con los ojos entornados.

Juega el sol a esconderse entre las ramas,
como un niño que oculta
sus estelas doradas
observando curioso
la secreta escapada,
no sé bien si es un sueño
el que hoy viene a buscarme, o el fantasma
de un ayer que no ha muerto,
ya navega mi mente por tus aguas,
entre verdes rincones, en silencio,
se pierde mi mirada en tu mirada.

Los últimos destellos de este ocaso
son esquirlas sagradas,
de pasión que se inmola
en la tarde dorada.
Anochece, y las sombras
me devuelven las alas
de poeta nocturna
que se adentra en la nada.
¡Qué escalofrío, amor!
Llevaba el verde, muerte en las entrañas.

[/QUOTE
Ese ocaso es sinónimo de muerte, pero vendrán más rayos de luz y resurrección. Saludos cordiales, Isabel.
 
Yo no soy experta pero se cuando un poema me gusta y este es bellísimo y conmovedor. Al leerlo me emocioné. Un abrazo y Bendiciones.

Querida Lourdes, eres una mujer con una sensibilidad exquisita, eso que me dices me emociona a mi, porque has captado la emoción que llevan, y eso es mucho, mucho.
Un abrazo y gracias por tus bendiciones.
Isabel
 
Bellísimo, lírico y sentido poema el que me encuentro.
Esa poeta nocturna que se adentra en la nada ha de tener cuidado de que la nada, finalmente, no la engulla. Tiene que batir fuerte las alas y surcar los cielos lo más alto que pueda. No es opcional, tiene que hacerlo.
Un abrazo.
 
Bellísimo, lírico y sentido poema el que me encuentro.
Esa poeta nocturna que se adentra en la nada ha de tener cuidado de que la nada, finalmente, no la engulla. Tiene que batir fuerte las alas y surcar los cielos lo más alto que pueda. No es opcional, tiene que hacerlo.
Un abrazo.
Mi querida amiga, cuanto sabes de libélulas, de la vida, de las nadas que nos engullen... y qué fuerza tienen tus palabras. Gracias.
Un abrazo.
Isabel
 
Bellísimo, lírico y sentido poema el que me encuentro.
Esa poeta nocturna que se adentra en la nada ha de tener cuidado de que la nada, finalmente, no la engulla. Tiene que batir fuerte las alas y surcar los cielos lo más alto que pueda. No es opcional, tiene que hacerlo.
Un abrazo.
¡Tiene que hacerlo!, ¡ella puede surcar los cielos muy alto!
 
Última edición por un moderador:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba