spring
Sonriendo...
No encuentro un bemol
que encaje en estos versos,
¡versos que agitados! Que trabados, no saben aflorar,
titila mi ojo derecho en la neuralgia de un amor afligido,
¡Un amor que también es mío!
Un amor que se retuerce en coronas de lánguidas espinas;
es pesada la madera la de la cruz que angelical se muestra,
a pasitos cortos y cautos voy tras su ultima estilla,
dilatando mi jaculatoria
despejando celajes en inhóspita lejanía.
¡Ay AMOR! Solemne es tu sabiduría,
cuánto duelen las cabezadas en las aulas de tu saber,
si tan solo escucháramos la euritmia de tu aquiescencia
testificando que nada nos pertenece,
que somos tamo del universo en misión radial andando.
Gracias AMOR por este pezón de llanto
que hoy me ha bañado en bautismal fuente
saciando la sed de mis espejos,
gracias por mostrarme tu rostro de bifurcada emisión;
senderos de agua y luz.
AMOR, en ti confío.
que encaje en estos versos,
¡versos que agitados! Que trabados, no saben aflorar,
titila mi ojo derecho en la neuralgia de un amor afligido,
¡Un amor que también es mío!
Un amor que se retuerce en coronas de lánguidas espinas;
es pesada la madera la de la cruz que angelical se muestra,
a pasitos cortos y cautos voy tras su ultima estilla,
dilatando mi jaculatoria
despejando celajes en inhóspita lejanía.
¡Ay AMOR! Solemne es tu sabiduría,
cuánto duelen las cabezadas en las aulas de tu saber,
si tan solo escucháramos la euritmia de tu aquiescencia
testificando que nada nos pertenece,
que somos tamo del universo en misión radial andando.
Gracias AMOR por este pezón de llanto
que hoy me ha bañado en bautismal fuente
saciando la sed de mis espejos,
gracias por mostrarme tu rostro de bifurcada emisión;
senderos de agua y luz.
AMOR, en ti confío.
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