Maite Aranguren
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sólo se que te amé, hasta en el más
recóndito de tus silencios.
Sólo se que te aprendí, para hacer
de tu cuerpo mi universo.
Sólo se que te busqué, para que amaras
mi amor por ti, mi vida.
Sólo se que esperaré, aquí sentada a
que seas tú mi norte, tú mi guía.
Sólo se que yo nací para entregarme en cuerpo
y alma, por entero.
Sólo se que dibujé, con un dedo en cada
nube un te quiero.
Sólo se que derramé, la luna azul con cuidado
entre tus dedos.
Sólo se que imaginé, que alguna vez me vieras
tú en mis versos.
Sólo se que quiero amarte, como árbol
aferrado a sus raices.
Sólo se que no soy nada, solo soy ese fantasma
en busca de la persona amada.
recóndito de tus silencios.
Sólo se que te aprendí, para hacer
de tu cuerpo mi universo.
Sólo se que te busqué, para que amaras
mi amor por ti, mi vida.
Sólo se que esperaré, aquí sentada a
que seas tú mi norte, tú mi guía.
Sólo se que yo nací para entregarme en cuerpo
y alma, por entero.
Sólo se que dibujé, con un dedo en cada
nube un te quiero.
Sólo se que derramé, la luna azul con cuidado
entre tus dedos.
Sólo se que imaginé, que alguna vez me vieras
tú en mis versos.
Sólo se que quiero amarte, como árbol
aferrado a sus raices.
Sólo se que no soy nada, solo soy ese fantasma
en busca de la persona amada.
Sólo se que soy
mi amor
quien
más
te
ama
mi amor
quien
más
te
ama
::