seso
Poeta asiduo al portal
SOMBRAS DELIRANTES
Es el día que muere como un famélico
y ensangrentado animal.
Son pulsaciones de un pronto final
que florecen cuando la noche asustada despierta
desesperada ante la oscura herida abierta.
Es donde la luna llora romanticismo barato
sobre los ojos de la nada
Y las estrellas silentes besan lo atroz
y del cielo se escucha una frágil voz
que nada hace contra la nada...
Ya se alargan como serpientes las sombras
entre miles de millones de pisadas angustiantes
y la imaginación consume ideas raras,
y el corazón, en contra de las lágrimas,
se llena de paraguas...
Ya los ojos tiemblan solitarios
con todo el miedo en las almas enclaustradas
de una manera cobarde y letal
entre los esbozos de la muerte
en los bosques encontrada.
Es el día enfermamente delirando,
es el viento frío y hambriento que vaga en los latidos,
es la última esperanza anclada
en los labios de la noche pálida
donde han renunciado los inmortales.
Es el día que muere como un famélico
y ensangrentado animal.
Son pulsaciones de un pronto final
que florecen cuando la noche asustada despierta
desesperada ante la oscura herida abierta.
Es donde la luna llora romanticismo barato
sobre los ojos de la nada
Y las estrellas silentes besan lo atroz
y del cielo se escucha una frágil voz
que nada hace contra la nada...
Ya se alargan como serpientes las sombras
entre miles de millones de pisadas angustiantes
y la imaginación consume ideas raras,
y el corazón, en contra de las lágrimas,
se llena de paraguas...
Ya los ojos tiemblan solitarios
con todo el miedo en las almas enclaustradas
de una manera cobarde y letal
entre los esbozos de la muerte
en los bosques encontrada.
Es el día enfermamente delirando,
es el viento frío y hambriento que vaga en los latidos,
es la última esperanza anclada
en los labios de la noche pálida
donde han renunciado los inmortales.