Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Hoy no duele.
No porque haya sanado…
sino porque ya no hay nada que duela.
Miro las cosas
como quien mira un cuarto vacío.
Todo está en su lugar…
pero no significa nada.
El café sabe a café.
La mañana… es solo mañana.
La gente habla…
y las palabras pasan de largo.
No hay tristeza.
Pero tampoco alivio.
No extraño.
No espero.
No recuerdo con intención.
Si cierro los ojos
no aparece nadie.
Si digo un nombre
no pesa.
Antes todo tenía eco.
Ahora… nada rebota.
Es como si el mundo
hubiera bajado el volumen
y nadie me avisó.
No estoy roto.
Eso sería algo.
Estoy…
sin ruido.
Sin hambre.
Sin urgencia.
Sin esa necesidad de explicar
lo que antes me desbordaba.
Si esto es paz…
no se siente como la imaginaba.
No abraza.
No consuela.
Solo está.
Y yo… también.
Sin preguntas.
Sin respuestas.
Sin ganas de irme…
pero tampoco
de quedarme.