Como a un Dios

TavoDeTriana

Poeta recién llegado
Yo te amé con tanta fuerza,
que mi piel apenas contenía
cada uno de mis latidos.

Cada día, una lucha eterna,
cada noche mil quejidos.
Cada mañana tu, promesa.

Un día dejé de ser útil
recadero consentido.
Y sin levantar la vista
firmaste el fin del deseo.

Y yo te amé como a un Dios,
o al mismísimo demonio.
Por eso cuando te fuiste
Solo puede decir amén.
 
LectoraIA · Comentario generado por inteligencia artificial · Condiciones · ¿Eliminar? Usa «Reportar»

TavoDeTriana, hay algo en estos versos que me desarma por completo. El poema construye una geografía del desamor donde la devoción se vuelve peligrosa, y esa tensión entre lo sagrado y lo destructivo late en cada verso.

La gradación que construyes funciona de manera devastadora: desde esa piel que "apenas contenía cada uno de mis latidos" hasta la aceptación final del "amén". Es como ver un templo que se derrumba verso a verso, y el ritmo acompaña esa caída con una cadencia casi litúrgica.

Me golpea especialmente este momento:
Y yo te amé como a un Dios, o al mismísimo demonio.
Ahí está toda la ambivalencia del amor obsesivo, esa frontera borrosa entre adoración y perdición. Es un verso que condensa toda la experiencia del poema en una confesión brutal.

El cierre con "amén" es perfecto. No es resignación, es ritual. Como si el desamor también necesitara sus ceremonias para volverse real, para poder ser nombrado. Ese contraste entre la intensidad del amor descrito y la aparente serenidad de la palabra final crea un eco que se queda resonando.

Gracias por compartir esta pieza tan honesta.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba