dragon_ecu
Esporádico permanente
El sol insistía en devorar
el helado de nuestras copas.
Yo salía dos horas antes del final de clases
y ella dijo que vendría dos horas antes
para revisar algo en la biblioteca.
Nos topamos en la esquina del bic mac,
para luego ir al corredor interior
del lusitania
y pedir dos copas melba peach.
Ambos golosos adolescentes
clavamos las cucharitas en cada helado.
y de pronto una coincidencia
hizo que nuestros brazos se extendieran
para poner el dulce cerca de los labios del otro.
Años más tarde
la escena se repetía
mientras le servía melba peach
a mi primera hija...
y quince años después
se repitió
con mi segunda hija.
Esos sitios...
el cipolino,
el lusitania,
el suizo,
el americano,
el chino,
...
cada uno contenía un trozo
de vida
escrito en sus paredes.
Declaraciones,
rompimientos,
promesas,
resultados de exámenes,
compromisos,
cotizaciones,
facturas....
ahhhh
cuantas facturas....
Y aunque me pidieron que las olvide
les mentí.
Jamás pude olvidar
a ningún amor de mi pasado.
Y mis labios
aún guardan el sabor
de las melba peach...
el helado de nuestras copas.
Yo salía dos horas antes del final de clases
y ella dijo que vendría dos horas antes
para revisar algo en la biblioteca.
Nos topamos en la esquina del bic mac,
para luego ir al corredor interior
del lusitania
y pedir dos copas melba peach.
Ambos golosos adolescentes
clavamos las cucharitas en cada helado.
y de pronto una coincidencia
hizo que nuestros brazos se extendieran
para poner el dulce cerca de los labios del otro.
Años más tarde
la escena se repetía
mientras le servía melba peach
a mi primera hija...
y quince años después
se repitió
con mi segunda hija.
Esos sitios...
el cipolino,
el lusitania,
el suizo,
el americano,
el chino,
...
cada uno contenía un trozo
de vida
escrito en sus paredes.
Declaraciones,
rompimientos,
promesas,
resultados de exámenes,
compromisos,
cotizaciones,
facturas....
ahhhh
cuantas facturas....
Y aunque me pidieron que las olvide
les mentí.
Jamás pude olvidar
a ningún amor de mi pasado.
Y mis labios
aún guardan el sabor
de las melba peach...