Sufro la enfermedad del que no existe
y en su propio lamento se derrama;
tengo solo acritud y el alma triste
y un rojo corazón de breve llama.
Bajo el sol vesperal que se resiste
a mitigar su luz que el cielo aclama,
me enredo entre la rabia que persiste
y tanta irritación mi voz reclama.
Volveré a otro lugar, ya nada queda,
si acaso este deseo estremecido
que al encender mis ojos, los irisa.
Maldita enfermedad, maldita greda
de un barro que me impide el recorrido
para alcanzar el cielo más deprisa.
PepeSori
Safe Creative
Mayo 2026
y en su propio lamento se derrama;
tengo solo acritud y el alma triste
y un rojo corazón de breve llama.
Bajo el sol vesperal que se resiste
a mitigar su luz que el cielo aclama,
me enredo entre la rabia que persiste
y tanta irritación mi voz reclama.
Volveré a otro lugar, ya nada queda,
si acaso este deseo estremecido
que al encender mis ojos, los irisa.
Maldita enfermedad, maldita greda
de un barro que me impide el recorrido
para alcanzar el cielo más deprisa.
PepeSori
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Mayo 2026
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