Creo y no creo
Amor de familia, de la amistad;
el cariño y ternura sin frialdad;:
el de la antigua... Sincero, leal;
no es utópico ni tampoco efímero.
El sentir perenne donde primero
se anhela para después soñarlo,
ese el idilio en el que solo creo,
sensación única sin ser austero.
Pero está siempre ese gran desamor,
el dolor y la tristeza profunda...
El silencio que ahora solo abunda,
ya nada tiene color, ni esplendor;
no creo, en el amor embaucador,
sólo que es tan falso como ilusorio,
y es de nuevo un espejismo irrisorio
llega solo como un castigador.
®Carlos Andrés, 16/05/2026®
Amor de familia, de la amistad;
el cariño y ternura sin frialdad;:
el de la antigua... Sincero, leal;
no es utópico ni tampoco efímero.
El sentir perenne donde primero
se anhela para después soñarlo,
ese el idilio en el que solo creo,
sensación única sin ser austero.
Pero está siempre ese gran desamor,
el dolor y la tristeza profunda...
El silencio que ahora solo abunda,
ya nada tiene color, ni esplendor;
no creo, en el amor embaucador,
sólo que es tan falso como ilusorio,
y es de nuevo un espejismo irrisorio
llega solo como un castigador.
®Carlos Andrés, 16/05/2026®