GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
Desde el poder y el éxito
lo de abajo se vuelve extraño,
como visto a través
de un vidrio empañado.
Se distingue apenas movimiento
y se pierde lo que ocurre al lado.
Desde lo común y arbitrario,
se repite sin anuncio,
la mano extendida desde arriba
parece cada vez más lejos,
por altura y distancia,
y el espesor del vidrio que separa.
Desde abajo y expuesto,
vidrio oscuro de por medio,
a veces se agarra lo que sobra:
lo que derrama,
lo que nadie reclama.
La mano resbala
si se toma
con fuerza.
El vidrio no se rompe.
La mano aprende lento.
Desde arriba
se llama ayuda.
Desde abajo
es apenas contacto.
Frío.
Sin huella.
G.G.G.
MAYO/2026