No escaparás de ti

Dieguinho22

Poeta recién llegado
Postrado en mi cama, siento cómo mi respiración invade mi cuarto,
siento y escucho mi alma gritar al son de mi palpitar.
¿Será consecuencia de mi pensamiento abstracto?,
¿significado de mi curioso pensar?

Melodías de intriga retumban en mi cabeza,
mi alma me grita que algo malo va a pasar.
Me invade la paranoia, pero con las ganas de que vuelva a pasar.
¿Qué es? ¿Alguien me viene a visitar?
Mi pecho, adolorido, pide auxilio para poder escapar.

Pido a gritos ayuda, que alguien me venga a auxiliar,
pero no funciona nada, porque mis gritos son internos.
No existe forma de poderlo comunicar,
me ahogo en mis llantos y pensamientos…
¿alguien me escucha por acá?

Entorno oscuro donde la nada se hace realidad,
susurros y llantos a lo lejos alcanzo a escuchar.
Me asombra lo rápido que me va a alcanzar...
una voz detrás mío me paraliza total.

La inercia se apoderaba de mí,
aquella voz siniestra repetía: "No escaparás tan rápido de ti,
eres mío y no te dejaré ir".
Mi angustia aumentaba, pues ahora el asma reaparecía así.

Cerré los ojos, pero era imposible despertar,
pellizqué mis mejillas, esperando si algo así me podría levantar.
Anhelaba que fuese un sueño, porque él me iba a matar.
Mi esperanza seguía firme, pero miedo al pensar que fuese verdad.

Dejé de luchar cuando caí en cuenta que esto era real.
Pregunté por qué me vendría a buscar.
Su respuesta me dejó frío al decirme que así se podría librar.
"Un alma por otra", me repitió sin cesar.

Acepté mi destino sin reprochar,
pues era mi turno de abandonar.
Arrepentido, me dijo que no lo haría si le prometía un gran final.
Pensativo me quedé… y sorprendido, la verdad.

Comprendí que mi felicidad hacía la de él, y así se desvanecería,
pacto de sangre al momento en el que me agradecería.
No comprendía cómo el terror que en mí había
era el impulso que buscaba en la vida.

Entré en trance, recorriendo todo lo que he vivido.
Volví a mi cuarto blanco con el televisor encendido,
anonadado de preguntas que yacen conmigo,
esas que en mi vida habría comprendido.

Era de noche, y la ciudad era tranquila.
Salí sin temor, agradeciendo por un día más de vida.
La felicidad y la calma tomaron el rumbo de mi ser.
Debía crecer personalmente para no volverlo a ver a él.

Comencé, cosas que no hacía antes, ahora eran mi rutina.
Comencé a comer bien, tomar agua… y la plenitud se crecía.
Ahí… ahí estaba la respuesta que quería.
Ahora soy quien soy gracias a superar el miedo, la ansiedad y el horror que en mí había.
 
Tema movido a foro de poesía melancólicos ya que esta presentado en verso.

Nos presentas un paisaje de profunda desolación pero con final feliz al reeencontrarte y saber recomenzar superando todos los inconvenientes.

b903d22e-c222-4e0d-9151-b1227198120d.gif
 
Postrado en mi cama, siento cómo mi respiración invade mi cuarto,
siento y escucho mi alma gritar al son de mi palpitar.
¿Será consecuencia de mi pensamiento abstracto?,
¿significado de mi curioso pensar?

Melodías de intriga retumban en mi cabeza,
mi alma me grita que algo malo va a pasar.
Me invade la paranoia, pero con las ganas de que vuelva a pasar.
¿Qué es? ¿Alguien me viene a visitar?
Mi pecho, adolorido, pide auxilio para poder escapar.

Pido a gritos ayuda, que alguien me venga a auxiliar,
pero no funciona nada, porque mis gritos son internos.
No existe forma de poderlo comunicar,
me ahogo en mis llantos y pensamientos…
¿alguien me escucha por acá?

Entorno oscuro donde la nada se hace realidad,
susurros y llantos a lo lejos alcanzo a escuchar.
Me asombra lo rápido que me va a alcanzar...
una voz detrás mío me paraliza total.

La inercia se apoderaba de mí,
aquella voz siniestra repetía: "No escaparás tan rápido de ti,
eres mío y no te dejaré ir".
Mi angustia aumentaba, pues ahora el asma reaparecía así.

Cerré los ojos, pero era imposible despertar,
pellizqué mis mejillas, esperando si algo así me podría levantar.
Anhelaba que fuese un sueño, porque él me iba a matar.
Mi esperanza seguía firme, pero miedo al pensar que fuese verdad.

Dejé de luchar cuando caí en cuenta que esto era real.
Pregunté por qué me vendría a buscar.
Su respuesta me dejó frío al decirme que así se podría librar.
"Un alma por otra", me repitió sin cesar.

Acepté mi destino sin reprochar,
pues era mi turno de abandonar.
Arrepentido, me dijo que no lo haría si le prometía un gran final.
Pensativo me quedé… y sorprendido, la verdad.

Comprendí que mi felicidad hacía la de él, y así se desvanecería,
pacto de sangre al momento en el que me agradecería.
No comprendía cómo el terror que en mí había
era el impulso que buscaba en la vida.

Entré en trance, recorriendo todo lo que he vivido.
Volví a mi cuarto blanco con el televisor encendido,
anonadado de preguntas que yacen conmigo,
esas que en mi vida habría comprendido.

Era de noche, y la ciudad era tranquila.
Salí sin temor, agradeciendo por un día más de vida.
La felicidad y la calma tomaron el rumbo de mi ser.
Debía crecer personalmente para no volverlo a ver a él.

Comencé, cosas que no hacía antes, ahora eran mi rutina.
Comencé a comer bien, tomar agua… y la plenitud se crecía.
Ahí… ahí estaba la respuesta que quería.
Ahora soy quien soy gracias a superar el miedo, la ansiedad y el horror que en mí había.
Una profunda angustia y paranoia.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba