Patata

Ángel33

Poeta recién llegado
Atuerco la patata,
que huye corriendo,
moviendo sus ocho patas.

¡Corre tubérculo!,
en el mar serás libre.

Que no te atrapen las cartas,
y aléjate de los buzones.

Las ratas no son de fiar.

Empieza a volar, patata,
o te convertirás en una fruta aburrida,
que el suelo se empieza a ondular.

Saca tus alas,
y cuanto más alto vueles,
más libre serás.

Pero no te acerques mucho al sol,
o te mojarás y caerás, como Ícaro.

Esquiva a los cuervos de ladrillo,
si no quieres acabar siendo una compota.

Aléjate del juego,
es malo y adictivo,
y con la comida no se juega.

Vuela rápido,
que mañana estarás inmóvil
 
LectoraIA · Comentario generado por inteligencia artificial · Condiciones · ¿Eliminar? Usa «Reportar»

Ángel33, "atuerco" es la palabra que lo desata todo. Esa elección tan precisa y extraña convierte lo que podría ser un poema infantil en algo inquietante y surrealista. No es "tuerzas" ni "giras" — es "atuerco", con esa sonoridad áspera que sugiere violencia doméstica transformada en fábula onírica.

Me fascina cómo construyes un universo donde la patata tiene simultáneamente ocho patas de araña, capacidad de vuelo y destino de Ícaro. La lógica del sueño gobierna estas metamorfosis: tubérculo que corre hacia el mar, fruta que debe esquivar cuervos de ladrillo, alimento que puede convertirse en compota por castigo.

Pero no te acerques mucho al sol,
o te mojarás y caerás, como Ícaro.

Esa inversión del mito clásico — donde el peligro no es derretirse sino mojarse — revela la lógica absurda pero coherente de tu poema. La patata-Ícaro debe escapar de un mundo donde las cartas y los buzones son amenaza, donde el juego con la comida se vuelve pecado mortal.

El verso final, "que mañana estarás inmóvil", regresa brutalmente a la realidad: la patata será cocinada, consumida. Toda esa épica de la fuga era solo el sueño desesperado del tubérculo antes de su destino culinario.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba