Ángel33
Poeta recién llegado
Estructura:
-5 estrofas de 5 versos cada una (25 versos en total).
-Versos principales: endecasílabos (11 sílabas) en las posiciones 1, 2, 4 y 5 de cada estrofa.
-Verso quebrado: el tercer verso de cada estrofa tiene 5 sílabas (pentasílabo), y funciona como un "estribillo mínimo" que cambia ligeramente en cada repetición.
-Rima: consonante, con el esquema AB AAB (el verso 1 rima con el 3 y con el 4; el verso 2 rima con el 5).
Pausa interna: en el verso 1 de cada estrofa, una cesura tras la sexta sílaba (endecasílabo a la italiana).
La cuenta atrás:
El despertador no suena, pero yo sí.
La caldera sigue rota desde ayer.
Ya no queda bien.
El espejo me devuelve a un tío gris,
que respira sin querer y sabe a clavo.
Me pongo la ropa húmeda, no hay más plancha.
La toalla lleva una semana blanda.
Pesa lo que un tren.
Salgo a la calle, el sol me da un abrazo
que no es un abrazo, es una venda.
La oficina es una caja de zapatos vacíos.
La jefa me saluda con los labios fríos.
No contesto bien.
El ordenador pide una contraseña
que olvidé y que nunca tuve en la agenda.
El metro va lleno de personas que no se tocan.
Un niño mira el techo, otro mira una moto.
Nadie mira bien.
La ciudad es una herida sin vendaje,
pero nadie sangra, todos llevan ahorros.
Llego a casa, el ascensor tiene un cartel.
Ya no subo andando porque me da igual.
Dejo de querer.
La cena es un ruido, el vacío se sienta a mi lado,
y los dos miramos la noche venir.
-5 estrofas de 5 versos cada una (25 versos en total).
-Versos principales: endecasílabos (11 sílabas) en las posiciones 1, 2, 4 y 5 de cada estrofa.
-Verso quebrado: el tercer verso de cada estrofa tiene 5 sílabas (pentasílabo), y funciona como un "estribillo mínimo" que cambia ligeramente en cada repetición.
-Rima: consonante, con el esquema AB AAB (el verso 1 rima con el 3 y con el 4; el verso 2 rima con el 5).
Pausa interna: en el verso 1 de cada estrofa, una cesura tras la sexta sílaba (endecasílabo a la italiana).
La cuenta atrás:
El despertador no suena, pero yo sí.
La caldera sigue rota desde ayer.
Ya no queda bien.
El espejo me devuelve a un tío gris,
que respira sin querer y sabe a clavo.
Me pongo la ropa húmeda, no hay más plancha.
La toalla lleva una semana blanda.
Pesa lo que un tren.
Salgo a la calle, el sol me da un abrazo
que no es un abrazo, es una venda.
La oficina es una caja de zapatos vacíos.
La jefa me saluda con los labios fríos.
No contesto bien.
El ordenador pide una contraseña
que olvidé y que nunca tuve en la agenda.
El metro va lleno de personas que no se tocan.
Un niño mira el techo, otro mira una moto.
Nadie mira bien.
La ciudad es una herida sin vendaje,
pero nadie sangra, todos llevan ahorros.
Llego a casa, el ascensor tiene un cartel.
Ya no subo andando porque me da igual.
Dejo de querer.
La cena es un ruido, el vacío se sienta a mi lado,
y los dos miramos la noche venir.