José J.Torres
Poeta recién llegado
Hoy Dios puede morir, tan solo es un prejuicio
del hombre superior que a voluntad lo crea,
si teme la sequías, en lluvia lo recrea,
si no llueve en dos años, prepara un sacrificio.
Medidas de poetas, que en su mermado juicio,
y dado al sufrimiento del caos que los rodea
no encuentran más salida que la ingeniosa idea
de relegar sus cargas en un gran artificio.
Dejé los viejos cuentos de dioses y de mitos
de fondo en mis poemas, intento, en su medida,
dejarlos reflejados en todos mis escritos.
Pero algo me reclama, la tierra en plenitud
de toda su fiereza, despierta y desprendida,
en ella es donde elijo fijar mi esclavitud.
del hombre superior que a voluntad lo crea,
si teme la sequías, en lluvia lo recrea,
si no llueve en dos años, prepara un sacrificio.
Medidas de poetas, que en su mermado juicio,
y dado al sufrimiento del caos que los rodea
no encuentran más salida que la ingeniosa idea
de relegar sus cargas en un gran artificio.
Dejé los viejos cuentos de dioses y de mitos
de fondo en mis poemas, intento, en su medida,
dejarlos reflejados en todos mis escritos.
Pero algo me reclama, la tierra en plenitud
de toda su fiereza, despierta y desprendida,
en ella es donde elijo fijar mi esclavitud.
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