Melpómene156
Poeta recién llegado
Sentado en la mesa de una terraza.
El azúcar se extingue en el café,
como una gota de agua que en el Océano se disuelve…
Esperando que Nuestras miradas se crucen…
En el estómago, ¡Una sensación Indescriptible!
¡Me envuelve!
¡Mírame!
¡La Eternidad Contemplaré!
Me voy acercando a Tí sutilmente…
Le pido Fuego sin demora.
- Le digo: “Mi mechero no funciona,
por lo que sea…”
- Y ella me dice: “Coge el Mío sin problema”
“¿Cómo te llamas?”, me preguntó.
¡Comienza el baile de cortejo!
- “ Puedes llamarme Kama, querida,
y en esta Hora Preciosa,
Yo Te voy a conquistar”
- ¿Como te atreves?, ¡Atrevido!
¡A mi, cortejarme, debes primero!
- Le digo: “No me comprometo,
más te aseguro que conmigo,
¡llegarás al Séptimo Cielo!”
- “¡Ajá!, eso dicen Todos…”, me dice.
- Digo: “¿No me crees?,
hasta Mi Palacio sígueme, pues…”
A Nuestra llegada,
contempló esa Arbolada Entrada.
De jardines maravillosamente decorados.
Con esa fachada de piedras preciosas, ¡Estampados!
- “Estoy maravillada!”, Me dijo.
- “ Te seguiré hasta dentro del recinto”.
Ella me habló de nuevo, diciendo:
- “¿Donde estamos?”
Más yo le dije: “¿No sabes donde estamos?”,
- “Pues en el centro del laberinto, por fin,
nos Encontramos... ¡en el Axis Mundi!”,
- “¿En que lugar sino,
Mi Querida Amada,
pensabas que iba a estar este Maravilloso Palacio?”…
“¡Por fin, Me has conquistado!”,
“Ha, mi príncipe, he hallado”, me dijo…
- “Hagamos el Amor hasta Contemplar el Infinito…”
El azúcar se extingue en el café,
como una gota de agua que en el Océano se disuelve…
Esperando que Nuestras miradas se crucen…
En el estómago, ¡Una sensación Indescriptible!
¡Me envuelve!
¡Mírame!
¡La Eternidad Contemplaré!
Me voy acercando a Tí sutilmente…
Le pido Fuego sin demora.
- Le digo: “Mi mechero no funciona,
por lo que sea…”
- Y ella me dice: “Coge el Mío sin problema”
“¿Cómo te llamas?”, me preguntó.
¡Comienza el baile de cortejo!
- “ Puedes llamarme Kama, querida,
y en esta Hora Preciosa,
Yo Te voy a conquistar”
- ¿Como te atreves?, ¡Atrevido!
¡A mi, cortejarme, debes primero!
- Le digo: “No me comprometo,
más te aseguro que conmigo,
¡llegarás al Séptimo Cielo!”
- “¡Ajá!, eso dicen Todos…”, me dice.
- Digo: “¿No me crees?,
hasta Mi Palacio sígueme, pues…”
A Nuestra llegada,
contempló esa Arbolada Entrada.
De jardines maravillosamente decorados.
Con esa fachada de piedras preciosas, ¡Estampados!
- “Estoy maravillada!”, Me dijo.
- “ Te seguiré hasta dentro del recinto”.
Ella me habló de nuevo, diciendo:
- “¿Donde estamos?”
Más yo le dije: “¿No sabes donde estamos?”,
- “Pues en el centro del laberinto, por fin,
nos Encontramos... ¡en el Axis Mundi!”,
- “¿En que lugar sino,
Mi Querida Amada,
pensabas que iba a estar este Maravilloso Palacio?”…
“¡Por fin, Me has conquistado!”,
“Ha, mi príncipe, he hallado”, me dijo…
- “Hagamos el Amor hasta Contemplar el Infinito…”