GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
Las campanas
de la iglesia
insisten en recordarme
el paso de las horas,
como si no alcanzara
con mirarme
al espejo cada mañana.
A veces cambio esa imagen
por una sonrisa,
rescatando alguna anécdota
irreproducible.
Muy pocas,
por una mueca leve,
melancólica,
que no pregunta
ni responde,
solo recuerda.
G.G.G.
MAYO/2026