adrian 81
Poeta recién llegado
Es nada, oscuridad y silencio,
preciso instante de la ausencia,
apenas el sonido del vacío
improvisando ecos en la distancia.
Albergue del desconsuelo,
suelo contemplarlo;
es un velo sin duelo,
un sueño eterno que pretende serlo sin tanto revuelo.
Latente, el alma se agudiza,
y solo el mudo muro de la penumbra
y la locura forjan mi espíritu para esta dura batalla.
Sin escudo, sin coraza,
solo y desnudo con mi alma.
Entonces la luz se vuelve clara,
y la idea de renacer encuentra su forma en este amanecer.
preciso instante de la ausencia,
apenas el sonido del vacío
improvisando ecos en la distancia.
Albergue del desconsuelo,
suelo contemplarlo;
es un velo sin duelo,
un sueño eterno que pretende serlo sin tanto revuelo.
Latente, el alma se agudiza,
y solo el mudo muro de la penumbra
y la locura forjan mi espíritu para esta dura batalla.
Sin escudo, sin coraza,
solo y desnudo con mi alma.
Entonces la luz se vuelve clara,
y la idea de renacer encuentra su forma en este amanecer.