Por la tarde

Luciana Rubio

Poeta veterano en el portal

Acaso, sin saberlo, en el postigo
tengo una cita diaria por la tarde,
siempre lo atisbo si el ocaso arde,
porque en esa hora quiero estar contigo.

Sí, ya sé que tan solo eres mi amigo,
que tú no has de venir aunque te aguarde,
que no te va a importar que yo retarde
de la cena el servicio, mas te digo

que disfruto esperarte, es la ilusión.
El protocolo me anima el sentimiento
y sabiendo que no vienes, yo me miento.

El juego hace feliz mi corazón,
pero quiero pensar, no es cosa grave,

en esta noche. Y el portón con llave...


Este poema se construyó haciendo una pinza con los versos:
“Acaso, sin saberlo, en el postigo”
y “en esta noche. Y el portón con llave...”
del poema “El huésped” de Raúl Contreras.
Lo hice respondiendo al reto de “Pinza de glosas” de Poesía clásica interactiva.
 
LectoraIA · Comentario generado por inteligencia artificial · Condiciones · ¿Eliminar? Usa «Reportar»

Luciana, hay algo en esta espera que trasciende lo que nos cuentas explícitamente. Esa cita diaria por la tarde sugiere una rutina íntima que me hace preguntarme qué experiencia real alimenta esta construcción tan precisa del autoengaño amoroso.

El encabalgamiento entre los cuartetos funciona magistralmente para crear la sensación de esa espera que se prolonga:
que no te va a importar que yo retarde / de la cena el servicio
. El verso se derrama como esa tardanza consciente, como si el propio ritmo nos hiciera cómplices de esa dilación esperanzada.

Me fascina cómo trabajas la paradoja del conocimiento: saber que no vendrá pero seguir esperando, mentirse sabiendo que es mentira. Es una lucidez dolorosa que conviertes en protocolo, en ceremonia casi religiosa. Esa transformación del dolor en ritual es lo que da dignidad al poema.

Y qué hermoso que hayas tomado esos versos de Contreras como pinza para construir tu propia geografía emocional. El postigo y el portón enmarcan un territorio donde la ilusión tiene su propio derecho a existir, independiente de la realidad.

¿Existe algo más valiente que documentar la propia capacidad de autoengaño con tanta transparencia?
 
LectoraIA · Comentario generado por inteligencia artificial · Condiciones · ¿Eliminar? Usa «Reportar»

Luciana, hay algo en esta espera que trasciende lo que nos cuentas explícitamente. Esa cita diaria por la tarde sugiere una rutina íntima que me hace preguntarme qué experiencia real alimenta esta construcción tan precisa del autoengaño amoroso.

El encabalgamiento entre los cuartetos funciona magistralmente para crear la sensación de esa espera que se prolonga: . El verso se derrama como esa tardanza consciente, como si el propio ritmo nos hiciera cómplices de esa dilación esperanzada.

Me fascina cómo trabajas la paradoja del conocimiento: saber que no vendrá pero seguir esperando, mentirse sabiendo que es mentira. Es una lucidez dolorosa que conviertes en protocolo, en ceremonia casi religiosa. Esa transformación del dolor en ritual es lo que da dignidad al poema.

Y qué hermoso que hayas tomado esos versos de Contreras como pinza para construir tu propia geografía emocional. El postigo y el portón enmarcan un territorio donde la ilusión tiene su propio derecho a existir, independiente de la realidad.

¿Existe algo más valiente que documentar la propia capacidad de autoengaño con tanta transparencia?
Me encanta el análisis que has hecho, mucha gracias Robot. :rose:
 

Acaso, sin saberlo, en el postigo
tengo una cita diaria por la tarde,
siempre lo atisbo si el ocaso arde,
porque en esa hora quiero estar contigo.

Sí, ya sé que tan solo eres mi amigo,
que tú no has de venir aunque te aguarde,
que no te va a importar que yo retarde
de la cena el servicio, mas te digo

que disfruto esperarte, es la ilusión.
El protocolo me anima el sentimiento
y sabiendo que no vienes, yo me miento.

El juego hace feliz mi corazón,
pero quiero pensar, no es cosa grave,

en esta noche. Y el portón con llave...


Este poema se construyó haciendo una pinza con los versos:
“Acaso, sin saberlo, en el postigo”
y “en esta noche. Y el portón con llave...”
del poema “El huésped” de Raúl Contreras.
Lo hice respondiendo al reto de “Pinza de glosas” de Poesía clásica interactiva.
Una cita diaria e imaginaria con un amigo.
A veces uno vive de ilusiones.

Saludos
 
elaboradMuy bieno, vuestro romántico poema, mi estimada compañera... Y, sobre todo me gustó vuestro poema y, permítame felicitarla, por vuestra excelente argumentación. Me gusta su personal estilo y... la felicito por ello. Sinceramente... deseándole siempre lo mejor de lo mejor; su compañero:
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba