Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Un cuento quieren que cuente,
pero debe ser muy bello.
Tan largo como un cabello
y tan fuerte como un puente.
Un cuento con una fuente
donde la luz sea atropello
al desglosar en destello
arcoíris refulgente.
Donde vuelen mariposas
que hayan dejado simiente
con sus patas al silente
cáliz de variadas rosas.
Los amores que desglosas
están tan solo en tu mente.
Recuerda el cuento, demente,
sobre una chica y sus cosas.
La chica sembraba flores,
geranios y pensamientos
tenía de tiestos, cientos,
llenaba los corredores.
Pues quería que vinieran
mariposas, colibríes,
como gotas de rubíes
y en belleza la envolvieran.
Sería como un artificio,
de la belleza un contagio,
convirtiéndose en presagio
de amor de un galán propicio.
Hermoso vergel creó,
se volvió muy popular
y un guapo de aquel lugar
dulce amor le declaró.
Pero no solo fue uno
parecían mariposas
y así ella, como las rosas,
tuvo un amor oportuno.
