Andrik Navarrete Arias
Poeta recién llegado
Camina la manada de los mamuts,
se sostienen al borde de los ríos,
bajo el cielo, aclamándose imbatibles,
triunfantes sobre sequías o fríos.
Frente a todas, la más anciana y sabia
pausa la marcha. Levanta su trompa,
sostiene un cráneo muy familiar;
es cuidadosa de que no se rompa.
A pasos quedos, se acercan las otras.
Las mamuts colombinas ya recuerdan
a la tía que tiempo atrás cuidaba.
La manada y su líder ya concuerdan;
tientan y sienten esos sucios huesos.
Bajo el sol la manada queda fija.
Tiempo después, regresan a la marcha;
la madre anciana baja y suelta a su hija.
***
Este poema es una reescritura y revisión pequeña de un poema anterior: Una manada de elefantes. Ahora, teniendo el motivo de usar especulación paleontológica, al relacionar el comportamiento de los elefantes actuales con las de los mamuts colombinos, quienes habitaron Norteamérica y Centroamérica. De cierta forma, lo considero un poema nuevo.
se sostienen al borde de los ríos,
bajo el cielo, aclamándose imbatibles,
triunfantes sobre sequías o fríos.
Frente a todas, la más anciana y sabia
pausa la marcha. Levanta su trompa,
sostiene un cráneo muy familiar;
es cuidadosa de que no se rompa.
A pasos quedos, se acercan las otras.
Las mamuts colombinas ya recuerdan
a la tía que tiempo atrás cuidaba.
La manada y su líder ya concuerdan;
tientan y sienten esos sucios huesos.
Bajo el sol la manada queda fija.
Tiempo después, regresan a la marcha;
la madre anciana baja y suelta a su hija.
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Este poema es una reescritura y revisión pequeña de un poema anterior: Una manada de elefantes. Ahora, teniendo el motivo de usar especulación paleontológica, al relacionar el comportamiento de los elefantes actuales con las de los mamuts colombinos, quienes habitaron Norteamérica y Centroamérica. De cierta forma, lo considero un poema nuevo.
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