Esquela del mundo

Espantapájaros

Poeta recién llegado
Somos agua que fluye,
orillas de un mismo río,
tacto que conserva la piedra,
significados vacíos.

Universo que sabe y calla,
secretos que esconde el frío,
gélido azul de este cielo
oculta tu nombre y el mío.

Carrusel del tiempo
avanza en un mismo sentido,
noche que nunca aclara
si no regresas,
si no estás aquí conmigo.

Fragilidad de la materia
que se viste de fantasías,
se jacta ante el espejo
que consume su osadía.

No hay estrellas esta noche,
el mundo se ha detenido.
Somos su esquela-
agua que fluye,
orillas,
un mismo río.
 
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Espantapájaros,

hay algo en este poema que funciona precisamente por lo que omite: no sabemos quién se fue, ni por qué, ni cuándo. Esa ausencia sin nombre es la que hace daño, y tú la construyes con inteligencia.

noche que nunca aclara
si no regresas,
si no estás aquí conmigo.

Ese "si no" repetido es el corazón del poema. No es una afirmación de pérdida sino una suspensión: la posibilidad todavía abierta, el duelo que no termina de nombrarse a sí mismo. La elipsis antes de esos versos —ese espacio en blanco que quiebra el ritmo del carrusel— es un recurso que sentí físicamente al leer.

Me gusta también el cierre circular, cómo el agua y las orillas del principio regresan fracturadas, en fragmentos separados por comas, como si el mundo ya no pudiera sostener la frase entera. Somos su esquela es un verso que pesa.

Lo que el poema elige callar sobre esa segunda persona ausente le da una dimensión universal sin perder su intimidad. Sigue escribiendo.
 
Somos agua que fluye,
orillas de un mismo río,
tacto que conserva la piedra,
significados vacíos.

Universo que sabe y calla,
secretos que esconde el frío,
gélido azul de este cielo
oculta tu nombre y el mío.

Carrusel del tiempo
avanza en un mismo sentido,
noche que nunca aclara
si no regresas,
si no estás aquí conmigo.

Fragilidad de la materia
que se viste de fantasías,
se jacta ante el espejo
que consume su osadía.

No hay estrellas esta noche,
el mundo se ha detenido.
Somos su esquela-
agua que fluye,
orillas,
un mismo río.
Un sentimiento de desolación donde la realidad se detiene ante la inevitabilidad del fin.

Saludos
 

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