GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
Hay puertas
que aprendimos
a abrir,
por azar
o por insistencia.
Del otro lado,
recuerdos
que tocar,
preguntas
que hacernos,
silencios
que volver
a escuchar.
Hay desilusiones
que necesitan
de nuestra ayuda.
Hay que hacer algo
para que lo deseado
no suceda.
Esperar del otro
el gesto
que nosotros
hubiéramos tenido.
Entonces
nos sorprende
que nuestras llaves
no abran
todas las puertas.
Confundimos
la costumbre
con el destino.
Hasta que un día
descubrimos
que no era
la vida
la que nos llevaba
siempre
al mismo lugar.
Éramos nosotros.
No se trata
de culpa.
La culpa
busca
un responsable.
La responsabilidad
busca
otra puerta.
Y dejar cerrada
la que aprendimos
a abrir.
G.G.G.
JUL/2026