Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Aquí se refracta la mudez de los gritos
en el cilicio de la mañana en las venas
con ese ritual de incredulidad
el que te mojas siempre la espera.
Y llueve, llueve lo mismo aquí dentro que fuera.
Y el alma, aprende de la inefable lengua
que la flagela.
Y los miembros arden sin poder...