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Hoy hablar quiero con el pasado
que ya nada importan mis secretos,
ni me espanta el sino más temido.
Al cielo grito ásperos sonidos
recogidos por rabiosos vientos,
sin destinos, ni rumbos medidos.
Mi vida es un sendero apagado
que ando solitario, sin afectos,
huyendo de mi turbio...
Quizás nuestros cuerpos hayan madurado.
Quizás la vida nos muestre su sentido,
aunque su paso nos haya descuidado
porque el tiempo no envejece lo querido
En la tarde más bella del mundo,
por la playa el tiempo paseamos,
cuando en el silencio nos besamos
entre ondas de un cántico profundo.
Tu mano en la mía aún la siento;
mi corazón palpita encendido
por un beso pausado y perdido
que aún recuerdo de aquel momento.
Tu abrazo que fue...
En las profundidades del Bosque Azul, donde las ramas de los árboles de amatista tañían sinfonías que solo el fino viento podía percibir y esparcir, vivían los gnomos de cuerpos traslúcidos. Sus puntiagudos capirotes rojos se mezclaban con el cielo turquesa, donde las nubes azules flotan como...
¿Por qué vienes a mi balcón,
si a todas las horas me pías,
y de mí tan poco te fías,
como si yo fuera un halcón?.
¿Por qué buscas este rincón,
en las horas de mediodías
con esas mismas melodías,
pero te vas sin más razón?.
Si crees con esas canciones
que vas a lograr convencerme...
Con esta brisa leve,
que musita el destino,
siento un roce que mueve
todo el verso en camino.
Con la luz del nuevo alba,
la vida se despierta,
la mañana se salva,
la tarde orea abierta.
En el azul momento,
con las rimas sencillas,
nace el floral encanto
de vibrantes coplillas...
Amanece un nuevo día en el mundo,
el sol bosteza su rayo fulgente,
despierta aromas que el aire presiente,
irisado albor de color profundo.
Brillan las flores de libar fecundo,
las aves trinan la vida vibrante;
la brisa tersa acaricia el instante
del orto que nace fértil, rotundo.
El...
Las hojas caen como odas en trance,
un manto de color cubre el sendero,
suenan pasos de silencio viajero
en la tarde de un pastoril romance.
Los días menguan la luz de su alcance,
el sol falsea su brillo triguero
al frescor del aire, un soplo ligero
que cierra un final de alegre balance...
Habrá desiertos con espejismos de noche,
oasis de diamantes azules;
las estrellas desnudas
se bañarán en sus aguas cristalinas.
De las nubes de algodón
lloverán flores perfumadas;
los sueños soñarán jardines soñados,
y los...
En la ancha orilla de una playa nacarada,
siendo ya noche de soledad avanzada,
un joven soñaba a la luna de cristal,
subyugado por una devoción vestal.
Una sirena grácil, de piel irisada,
se dejó ver sobre la arena fina y húmeda;
recitó su embriagador canto de coral,
son irresistible de...
Calle arriba va el borracho
con la botella en la mano;
lanza un guiño vivaracho
a su mala suerte, en vano.
Con paso tambaleante,
no se rinde y va p’alante;
sus burlas son el talante
de un beodo delirante.
Las luces de los neones
ciegan su fugaz mirada,
en busca de oscuros bares...
En la corte de un viejo reino que maldigo,
vivía una princesa de dulce mirar,
su amor reservado, fue su triste castigo,
por un humilde siervo a quien decidió amar.
Juntos, en sus miradas hallaban los cielos,
en el vergel florido, un oculto sagrario
donde sus corazones se unían en vuelos...
Con la brisa de una tarde reposada,
una oliva asoma en la rama colgada.
Bajo el sol campestre, se mece en su danza,
madura su aroma de verde esperanza.
Cuenta el viejo olivo historias del antaño,
de labores duras y odas del otoño.
Las flores que brotan, blancas como el día,
celebran la...
En las profundidades del Bosque Azul, donde las ramas de los árboles de amatista tañían sinfonías que solo el fino viento podía percibir y esparcir, vivían los gnomos de cuerpos traslúcidos. Sus puntiagudos capirotes rojos se mezclaban con el cielo turquesa, donde las nubes azules flotan como...
Al ajimez, la vieja dama asoma,
sus ojos secos miran el ocaso,
el frío aire roza su rostro craso,
un viejo recuerdo de amor retoma.
El sol se despide, con luz herida,
pintando con ocres un cielo hermoso;
las sombras lentas mueren en el foso
que rodea el castillo, agua que olvida.
Allá...
Tus labios me saben a verde hinojo,
a fresco sabor de un goloso instante
de azúcar que acaricia tu sonrojo.
Un beso tuyo es rocío del tiempo
que imborrable navega en el presente
y viste de sedas tu frágil cuerpo.
Tu aroma a nubes me lleva volando
donde el orto bendice el horizonte
de...
Campesino de la vida
en este campo de alianza,
con tu labor tan sentida,
siembras la rica esperanza,
Con las manos en la tierra,
labras frutos de color,
bajo el cielo que se aferra,
a las mañanas en flor.
Aunque el sol a veces queme,
tu fe nunca se desmaya,
pues en cada esfuerzo...
Maramin
Sin compararme a Félix Lope de Vega y Carpio ("Un soneto me manda hacer Violante..."), se me ocurrió este símil, con sazón de humor y sano ejercicio poético. Y elegí dodecasílabos para evitar copiar los endecasílabos propios de un soneto petrarquiano.
Un abrazo.
Maramin
Gracias por tu comentario.
La vejez es un tiempo de reflexión, y también de respeto al pasado y al mundo futuro de los jóvenes.
Las personas pasan, las obras permanecen.
Un abrazo
Unas lágrimas brotan del anciano,
sentado a la fresca con sus recuerdos
en el banco de un silencio lejano,
de duras labores y otros enredos.
Viejo labrador de largas jornadas,
las risas del ayer que el día apaga
son tus piernas que tiemblan hoy cansadas,
en tu pecho un duelo que lento...
¡Oh!, viejo roble, guardián de los años,
con tus fuertes ramas, el cielo abrazas,
de tus raíces crecen duros leños
y en tu sombra cantan las alabanzas.
Testigo de llantos, risas y amores,
en tu corteza grabé mis anhelos,
reflejo de un amor en mil colores,
antaño suspiros de mis...
En el coro de versos surge el Soneto,
con rimas que ensalzan el alma del cante;
cada línea exalta el arte constante,
la trova es loa y el amor un decreto.
Dos Cuartetos y dos Tercetos, un reto;
vergel de palabras que nace vibrante,
en su armonía dulce, un ritmo elegante
que el poeta...
Viejo lobo solitario, caminas
a pesar de tu pelo cano de años,
tus patas te sostienen ya cansinas.
Cazas, y con sangre fijas las sendas,
buscas donde restañar tus heridas;
en el bosque, tu quejido es ofrenda.
Al albor, truena tu aullido temido,
desde la soledad, tu fiel aliada...
Oigo mis ecos soñados
que me invitan a cantar
con arpegios dibujados
al ayer de mi encantar.
Los juegos de la ribera,
la risa de la dulzura,
cuando el sol de primavera
me rozaba con ternura.
Memorias que no perecen,
en el viento se deslizan,
y con los sones que vuelven
mis sueños se...
Las gotas de lluvia al caer
repiten constantes tu nombre
como el zumbido de un enjambre,
de abejas al atardecer.
En el bosque, al anochecer,
los duendes encienden las lumbres,
y en corro cantan sus costumbres
bailando hasta el amanecer.
Con el trinar del verdecer,
oigo de tu voz ese...
Cuantas veces he llorado
por un beso envenenado,
sin que aún haya sentido
ese amor tan esperado.
De mi vida me arrepiento,
por este eterno tormento,
de causar tanto lamento
fingiendo amores al viento.
Ahora lloro de anciano
al final de mi camino,
por mi pasado cretino,
pues no...
Te dejo mi alma esparcida a trocitos
para guiar por el bosque tu camino
y llegar a nuestros besos benditos,
en la cabaña azul junto al molino.
Sigue la senda del rio cristalino,
donde beben agua los pajaritos,
aquellos que trinan sin desafino,
entre vuelos de juegos infinitos.
Deja que...
Maramín
Gracias por tu observación.
Como sabes soy nuevo aquí y todavía no me situo.
¿Cómo hago para trasladar este poema al foro correspondiente?.
Graciuas por tu atención
Navego con mi eterna soledad
y el consuelo de la tristeza amiga,
en esta noche de luna y fatiga,
dentro de otra tempestad sin piedad.
Mis manos duras, casi congeladas,
se aferran a la rueda de cabillas,
mantienen el rumbo de las estrellas,
y la nao a son de las marejadas.
Las penas de...
Tañer el fino silencio yo quiero
para regalarte un florido coro.
Curvar el agua del río yo espero
para esculpirte una cascada de oro.
Teñir la luz del orto en mil colores
y fundirlos en intensos sabores.
Guardar del bosque el olor de las flores
y mieles, en un crisol de licores...
La dama del mar llama al horizonte
allí donde su alma marina duerme
al silencio de la noche inocente.
Tú traes esa brisa que humedece
mis labios, con el salitre de oriente,
un beso que me abriga y adormece.
Aún percibo tus fulgores verdes,
en el calmo espejo del mar silente
que en los...
Un viejo galeón singla escorado
sobre una mar brava de olas de acero,
con medio trapo arriado, es altanero,
bajo un cielo de negro encapotado
Contra la fuerza del viento amurado
el timonel mantiene firme el rumbo;
surcando el agua a golpe de retumbo
rompe las blancas crestas aproado...
Cuéntame cómo se ve el color morado
al amanecer; el verde del camino
al atardecer; el azul del océano
al anochecer; el índigo sembrado.
Cuéntame si el sol alborea rosado
en primavera; si el maíz del verano
en otoño se siega; si en el invierno
el gorrión anida; si el río está helado...
Háblame con tu sincera mirada,
con el brillo claro de tus pupilas
y sutiles matices de acuarelas,
las que me acercan a tu voz alada.
Vamos de playa a la arena rosada
a mojarnos con las ligeras olas,
tendernos sobre las suaves toallas
y descansar hasta la hora encantada.
Jazmines loan...
Ven, desnúdame despacio los párpados,
mis hombros y toda mi espalda entera
que mi luz entreabierta te espera
con mis pálpitos para ti guardados.
Deja a la noche hallarnos abrazados;
cobijarme en tu hueco de cabecera.
Deseo en tu ensueño ser la primera,
de más juegos que aguardan...
de mi pueblo, de mi infancia rosada,
de lluvias, de sol, y piedras gastadas,
y olor a heno fresco y redil de ovejas.
Miran, detrás de las viejas persianas,
unos ojos que velan los pasados
de niños que ríen alborozados
al umbral de mocedades cercanas.
La monotonía de las campanas...
Ven que te quiero ver, con tu sonrisa,
con el brillo de tus ojos azules,
tu paso de algodones entre tules,
perfume que tu cercanía avisa.
Ven que te quiero ver, entre abedules
de mi bosque de los sueños. Sin prisa
entrar despacio en tu fina camisa;
un vibrante deseo que me adules.
Ven...
Resuena la tarde esmeralda
con la espuma del agua azulada
fundida en la playa plateada,
con huellas de una danza encantada.
Una gaviota vuela callada;
con sus revuelos y zambullidas
en el cielo alto traza algaradas
bajo las nubes de paz pintadas.
Los veleros con sus blancas alas...
No tengo patria ni destino,
solo poemas y camino;
con paso firme y soberano
al mundo le tiendo mi mano
y lo abrazo como a un hermano.
En cada verso va un gemido,
en cada rima va un latido;
en cada estrofa un son herido;
con la voluntad por testigo,
el coraje es mi fiel amigo.
Trazo...
Ayer mis versos me decían
que tú eres la dulce armonía,
notas de libre alegoría;
el ritmo de la melodía,
los timbres de voz y cadencia,
emociones de una elegía
que nueva nace cada día.
Acaso no seas perfecta,
quizás simplemente discreta.
Tus rimas de floral esencia,
de asonantes y...
Percibo un sano recuerdo
de cuando brilla mi luna
con los colores de lluvia,
de esta primavera nueva,
de esta calma edad anciana…
Porque alguien todavía me recuerda;
porque alguien todavía no me olvida.
Leyenda de la sirena de Costa Esmeralda
En la hora de una noche mágica en la playa de la lejana Costa Esmeralda,
donde las tenues olas comparten secretos de allende los mares, y el viento trae consigo aromas de sal de otros lejanos confines, se oye una bella saloma que dice de esta leyenda...
Llamadme Salva.
Después de navegar cuarenta años por casi todos los océanos de esta hermosa bola azul, ahora, con mi pelo ya cano, escribo algunos poemas que dicen de aquellas emociones sentidas entre olas, calmas y tormentas.
No analices mi poesía, ¡siéntela!.
Salud y poesía.
Después de los densos años vividos,
cierro al silencio mis ojos cansados,
y busco en mis recuerdos preteridos
aquella luz de inocentes pasados.
Mí feliz niñez, de sedas y sueños,
entre fantasías, risas, y juegos,
con mis irreales gnomos risueños
pasaba en aquellas tardes de amigos...