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Te lo dije sin decirlo,
con el temblor en las manos
y la rabia bien guardada en el pecho.
Te lo dije,
porque verte caminar hacia él
era como verte correr descalza sobre vidrios rotos.
Te lo dije con la mirada,
con el silencio incómodo
cuando mencionabas su nombre.
No es para ti,
te lo dije...
Tú tienes la culpa
de que la vida me duela distinto,
de que el aire sepa a tus manos
y de que el mundo entero huela a tu cabello.
Tú, con esa sonrisa que no pedí,
con esos ojos que hablan idiomas que no entiendo
y con esa forma de existir,
tan simple y tan jodidamente perfecta.
Tú tienes la...
Estos versos tienen la fuerza del instante y la nostalgia del encuentro que no termina de cerrarse, una herida que palpita en cada letra. El gesto de escribir en una servilleta, tan cotidiano, tan efímero, se convierte en un acto de resistencia: congelar el tiempo para que "ella" no se diluya...
Nuestro amor es como esa partida que comienza sin reloj, donde los peones se miran de reojo mientras el tablero se llena de silencios. Somos dos jugadores y, a la vez, las piezas. Tú, una reina que avanza en diagonales infinitas, capaz de abrazar todo el tablero con un movimiento; yo, el caballo...
Llueve, pero no afuera, sino adentro,
en esa esquina de la cabeza donde los paraguas nunca llegan,
y las gotas caen con un ritmo absurdo,
como si quisieran ser lágrimas pero se pierden en el intento.
Llorar sin ganas es como besar el aire,
como deshojar margaritas de plástico,
un ejercicio...
¿Cómo decirte cuánto te amo sin que las palabras se queden pequeñas? Es como intentar encerrar el mar en un puñado de arena. Mi amor por ti no cabe en frases bonitas ni en versos rebuscados; es un torrente que no se detiene, un río que fluye sin importar las estaciones.
Te amo en cada latido...
Mi corazón sangra hielo,
y cada gota es un filo que corta el aire.
No se derrite, no se evapora,
cae y rompe el suelo,
como si el mundo fuera de cristal.
No late, cruje.
Es un árbol seco en un invierno eterno,
pero nadie lo mira.
Todos tienen prisa,
corren tras fuegos fatuos
que nunca calientan...
Eres el fantasma que invento todas las noches,
el amor imaginario que acaricio entre sombras.
No estás, no existes, y sin embargo, te siento como un fuego tibio en el pecho, como un susurro que me habla desde la nada.
Eres la historia que me cuento en silencio,
la palabra prohibida,
el cuerpo...
Te pienso y te desvaneces, te pienso y te haces humo, volutas de un cigarro imaginario que apuro en la madrugada. No me perteneces, nunca lo has hecho, pero esa es la gracia, ¿no? Que el amor sea esta quimera, un juego de espejos donde me reflejo en todas las versiones de ti que nunca serás. No...
Te vas… duele,
como el eco que queda
cuando el silencio invade
y no hay más voces,
ni miradas, ni piel que alcance
a dar consuelo.
Te vas… y el mundo
se vuelve gris,
se vuelve sombra
donde antes ardía la luz.
Duele… te vas
como hoja en el viento,
como río que se oculta
entre piedras frías...
Soy , voy,
tan gris, tan vil, tan débil.
Es la luz que da y va,
y yo, sin más,
ni tú, ni paz, ni sol.
Voy, sí,
con sed, con fe,
sin red, sin fin,
tan yo, tan tú,
tan mar, tan sol, tan par.
Tic tac, tic tac,
es ya el fin,
tan vil, tan cruel,
tan tic, tan tac.
Tu caricia es como el viento,
suave y persistente, como si el aire
fuera a romperse en tus dedos.
Cada roce tuyo es un río en mis venas,
un viaje de calma, un susurro que escucha
la piel y el alma juntas.
Tu mano va sobre mí
como un barco buscando puerto,
sabe de mis costas y de mis tormentas...
En estos versos, la poetisa está explorando la intensidad de una conexión emocional y física con alguien que está ausente físicamente, pero presente en pensamiento y sentimiento. Ella describe cómo, a pesar de la distancia o la falta de contacto físico, siente la cercanía y el amor de esa...
Ahí está, en su rincón acostumbrado,
la soledad desperezándose en sus huesos,
con la misma paciencia
de una planta que crece en la sombra,
con el desinterés casual
de quien ha aprendido a no esperar.
Se instala, fiel como un reloj que nunca falla,
en cada hueco, en cada esquina del cuarto.
Hay...
Cuando solo me queda gritar,
es porque el silencio pesa demasiado,
porque el amor que te di se me vuelve espinas,
se me quiebra en las manos.
Grito porque el dolor no cabe en el pecho,
porque tu ausencia me araña la piel.
Ya no eres más que un recuerdo que arde,
un susurro que duele,
y yo grito...
Lo sentimos muchísimo,
dijo el hombre de la bata blanca
mientras inspeccionaba las grietas en el músculo marchito,
ese amasijo de sangre y silencio,
donde alguna vez brillaron las estrellas.
Este corazón ya no ama,
ha colgado sus sueños en un perchero oxidado
y dejado que el polvo cubra las...
Pensé que era el único,
con el pulso abierto, desnudo,
que veía en tu andar un poema,
una sinfonía de pasos firmes y livianos.
Pensé que era el único,
que en el cruce de miradas había un eco,
y no este abismo de palabras vacías,
donde cada sílaba cae, se deshace.
¿Sabías? Te amé en cada...
Una lágrima nace,
como un susurro ahogado
en la esquina de mi ojo,
cargando el peso de un adiós,
de esos que nunca se despiden.
Se desprende,
lenta y torpe,
como quien no quiere irse
de lo que alguna vez fue hogar.
Va rodando por mi mejilla
y en su caída
me cuenta su historia,
me recuerda su...
Como quisiera decirte,
amor, que entre sombras te llamo,
con un susurro que arde y que clama
tu nombre, suave y temprano.
Mis manos te buscan, sin prisa,
como el sol que la bruma atraviesa,
y en cada caricia, sin prisa,
encuentro la paz que me besa.
Eres luna encendida en mi pecho,
fuego y...
No me vuelvo a enamorar. Nunca más. Lo juro con el sabor de ese café amargo de las cuatro de la tarde, con el eco de tus risas que todavía retumban entre los muros de esta sala vacía. Me vuelvo fiel al desencanto, al deleite de no esperar nada, de contar los días como quien cuenta monedas...
Se me olvidó amarte,
como se olvida el café en la mesa,
como se escapa el humo del cigarro que nunca prendí.
Se me olvidó amarte,
en medio de esta vida de espejismos,
de relojes que nunca paran y de días que siempre terminan.
Te olvidé entre las cosas simples,
en la rutina que nos hizo sin...
Te lo confieso:
el insomnio me ha vuelto su amante.
En las madrugadas se acuesta a mi lado,
me habla con sus manos frías,
con sus palabras huecas que no dicen nada
y que lo dicen todo.
Pienso en ti,
en las promesas que dejamos colgadas
como ropa que nunca se seca,
y la luna, siempre tan...
Te lo confieso:
el insomnio me ha vuelto su amante.
En las madrugadas se acuesta a mi lado,
me habla con sus manos frías,
con sus palabras huecas que no dicen nada
y que lo dicen todo.
Pienso en ti,
en las promesas que dejamos colgadas
como ropa que nunca se seca,
y la luna, siempre tan...
Pienso olvidarte,
como se olvida un sueño a medias,
esas cosas que se escapan al despertar
y solo dejan un rastro de niebla.
Te voy a ir soltando de a poco,
como quien deja caer una hoja seca
sin pensar en el árbol de donde vino.
Olvidarte será fácil,
me digo cada día,
como quien repite una...
Te extraño como se extraña la gripe,
esa molestia que te envuelve lento,
como un abrazo incómodo que no pediste,
pero que llega y se queda, sin preguntar.
Te extraño como se extraña el dolor de cabeza,
ese que aparece justo cuando menos lo necesitas,
cuando el día apenas empieza
y ya sabes que...
Tú, tan tú, tan luz,
tan mar que va y da paz.
Yo, sin más que ser,
te busco, te sé, te soy.
Voz de sol y piel,
en ti me doy y doy.
Te vi, me fui, volví,
y fue el ser o no ser,
el bien que arde sin fin.
No sé si es fe o ley
que en ti mi yo se ve.
No hay más que un sí,
un dar sin red, sin voz...
Te pienso en fragmentos, en pedazos de memoria que se adhieren al día como las sombras al caer la tarde. No sé si es tu mirada o el sonido de tu risa lo que aparece primero cuando cierro los ojos, pero ahí estás, llenando los espacios vacíos con tu forma de existir, tan tuya, tan nuestra.
Hay...
Te necesito
como el aire que llena mis pulmones,
como la brisa que acaricia mi piel
cuando el día se agota y todo es silencio.
Eres mi respiro,
mi aliento en las horas más densas,
el suspiro que escapa entre sueños,
como una promesa hecha de viento.
Te busco en cada espacio,
en cada rincón...
Cuando el punto y la coma están equivocadas,
cuando las palabras se resbalan por la página como si no entendieran su propio peso,
todo se descompone,
como un poema que nunca debió ser escrito,
como esa declaración de amor que nunca quise hacer.
Escribía algo simple, sin intenciones,
una frase...
Mar y Soles,
bellezas absolutas que te atraviesan como un rayo de luz en plena tormenta,
Marisoles que llegan y lo rompen todo,
el corazón, los recuerdos, las promesas que nunca se cumplen.
Llegan, sí, con la sonrisa de quien no sabe que destruye,
con esos ojos que ven más allá, que te miran y...
Me cuestiono, ¿por qué este poema, por qué estas palabras?
¿Por qué sigo escribiendo, desnudando las letras como si ellas pudieran salvarme,
cuando tú, allá, en tu mundo, ni siquiera miras hacia este rincón donde me desarmo?
Escribo porque no sé cómo no hacerlo,
porque este amor no...
Hoy entierro tu amor sin flores ni ceremonia,
sin altares ni lágrimas,
solo con el peso seco de la costumbre.
Te entierro en el rincón más sucio de mi alma,
donde los días pasan como sombras,
donde tus palabras ya no alcanzan a doler.
Te entierro, no porque quiera olvidarte,
sino porque ya no...
Nadie te conoce como yo,
como la piel a su calor,
como el viento que en la noche
se enreda en los rincones de tu cuerpo.
He caminado tus sombras,
he bebido tus silencios,
y en la curva de tu boca
he hallado el eco de mi deseo.
Tus manos, esas que callan,
saben de la danza secreta
que mi piel y...
Cuando te besé en la mejilla,
el mundo se detuvo en un suspiro,
y todo el universo cabía en ese roce,
pequeño, dulce, eterno.
Era la primera vez que mis labios
conocían la tibieza de tu piel,
un instante donde el silencio hablaba
de promesas que nunca supimos hacer.
El viento jugaba con tus...
Tatuada a mi piel
como una herida que no cicatriza,
como la sombra que insiste
en seguirme incluso en la oscuridad.
Eres fuego que arde bajo la piel,
que me quema en silencio,
pero no me consume.
Te siento en mis venas,
en cada latido que se acelera
al recordarte,
y te odio por eso,
por no ser...
No se deja un amor,
se le ignora hasta que muere solo.
Como esas plantas que nadie riega
y se secan poco a poco
sin hacer ruido.
Lo que un día fue hoguera
ahora es ceniza sin peso.
Ya no duelen las palabras
ni el frío de su ausencia.
Lo importante es el silencio,
el olvido que cae
como la...
Es esta la hora en que todo se disuelve,
en que las manos buscan algo que ya no está,
como si la ausencia tuviera el peso
de lo que nunca fue pero duele igual.
Caminamos en silencio,
porque las palabras sobran cuando el eco es ciego,
cuando lo que fuimos se pierde en la niebla
y solo queda este...
Eres como un dolor de muela,
te instalas en el lado oscuro del día,
en esa esquina exacta donde no llega el olvido.
No eres el fuego, ni siquiera el golpe seco,
eres la punzada que crece en silencio,
que no grita, pero no calla.
Eres como ese dolor que ni el dentista resuelve,
persistente, fijo...
Este poema transmite una sensación de flujo y cambio en las emociones y las relaciones. El amor se presenta como algo que "pasa", "llega" y "vuela", sugiriendo que es transitorio, dinámico y a veces incontrolable. Las metáforas del vino y la uva evocan el placer, la vida y el ciclo natural de...
No, no es por ti,
es por el vacío que dejaste,
por el eco hueco que suena en la casa,
por la silla vacía que ya no te espera,
por las noches que se estiran largas
como la sombra de un árbol seco
sin hojas ni raíces.
No es por ti,
es por la ausencia que camina conmigo,
por las palabras que se...
Este poema es una entrega total y absoluta, donde el hablante ofrece no solo su amor, sino todo lo que es y todo lo que tiene. Las imágenes de las manos, los recuerdos, los besos, los amaneceres y las noches sin estrellas reflejan una devoción profunda, casi espiritual, hacia la persona amada...
Este poema expresa una evocación apasionada, cargada de imágenes sensuales y vibrantes que transmiten el recuerdo de una conexión física y emocional intensa. La figura del hablante aún se siente "atado" a las caderas de la persona amada, lo que denota una unión profunda, casi visceral, y la...
Este poema expresa una profunda añoranza y tristeza por un amor que ya no se puede tener. Las imágenes evocan una conexión emocional intensa, con el deseo de haber compartido cada amanecer al lado de la persona amada. El mar, la luna y el cielo estrellado son símbolos poderosos de lo...
Luna también los boricuas usamos la cosita para señalar algo que se nos olvida el nombre o no lo sabemos o no podemos describirlo. Gracias a todos por leer mi caos.
Milton y María nacieron del mismo viento, hermanos de furia y fuego, pero el tiempo los separó. María, con el corazón roto, dejó a Milton. No fue un adiós cualquiera, fue la despedida de alguien que había descubierto la traición escondida entre suspiros y tormentas. Milton, arrogante y ciego...
Este poema parece expresar una profunda reflexión sobre el amor y la conexión entre dos personas. La voz poética parece estar buscando una "fórmula" para el amor, aunque admite no saber si tal fórmula existe. Lo que sí tiene claro es que ha encontrado en la otra persona características que la...
Esa cosita entre tus piernas
como un susurro profundo
se oculta y revela,
territorio de luna y mareas
donde el deseo se funde
en silencios que arden.
Es un misterio que despierta
en cada roce,
en cada mirada robada
al filo de la noche.
Un latido oculto,
palpita lento,
sin prisa,
pero cargado de...
Esa cosita que tienes
que apenas se deja ver,
como el susurro de un viento suave
rozando la piel de madrugada,
me habla en silencios,
me cuenta secretos
que nunca serán dichos.
Es tu mirada, quizás,
o el borde de tu sonrisa tímida,
que desnuda los misterios
sin jamás tocarlos.
Como un verso sin...
Cuando meneas tu trasero, el suelo se parte,
las horas se disuelven en un tamborileo mudo,
todo lo que sé se va por la ventana abierta
y quedo, torpe, con un solo pensamiento: tú.
No es solo el vaivén, el ritmo que marca el aire,
es el universo que reescribes con tu andar,
como si cada paso...
Dentro de ti hay un reloj que nunca marca la hora exacta.
Tu risa es como un pasillo largo, donde cada eco se pierde antes de llegar.
A veces te preguntas si las paredes de tu corazón han cambiado de color,
pero nunca te detienes a mirar lo que realmente esconden.
Dentro de ti, los trenes van y...
Porque te amo
Porque te amo,
el reloj se detiene justo cuando miras,
y el tiempo, tan necio, se pliega en tus manos
como si supiera que en ti todo es eterno.
Porque te amo,
las palabras se me escapan como pájaros asustados,
y no hay verbo, ni susurro, ni grito
que abarque lo que siento cuando...
Queda en mi memoria cuando fuiste mía,
como un susurro en la brisa serena,
y en mi piel, tu caricia que envenena,
es sombra viva en esta lejanía.
Ya no serán tus pasos mi poesía,
ni tu mirada será luna llena;
se apagará tu risa que enajena
en el silencio de la noche fría.
Mas en lo hondo, tu...
Es que no sé cómo empezó todo, si fue aquel instante fugaz en que nuestras miradas se cruzaron, o quizás antes, en algún rincón perdido del universo, donde nuestros destinos decidieron entrelazarse en una danza de casualidades. Te miro hoy, en este aniversario de vida, y me doy cuenta de que el...
Cuando no somos nada,
cuando la calle se vuelve interminable y las luces no alcanzan,
cuando la ciudad duerme y los relojes no marcan nada,
es ahí, justo ahí, cuando el tiempo se desmorona en nuestras manos
como migajas de un pan que nunca comimos.
Somos la sombra de una palabra nunca dicha,
el...
Por las calles de polvo y de cielo,
con la frente besada por el viento,
anda el poeta, vagabundo y suelto,
pintando sueños de su descontento.
Sus pasos cansados cuentan historias,
de amores perdidos, de sombras rotas,
y en su mirada, fuego de memorias,
se alza un suspiro en noches remotas.
Con...
Quiero amarte como se ama la vastedad del mar,
sin medida, sin frontera, en lo hondo y en lo inmenso,
como se ama el viento que recorre pieles y cielos
y el fuego que arde sin consumirse en su abrazo eterno.
Amarte como se ama la noche,
con susurros que acarician los silencios,
deshojando...
Aquí se expresa una búsqueda de palabras y sentimientos que no logran manifestarse. El hablante parece anhelar una respuesta, una conexión o expresión verbal de la otra persona, pero se enfrenta a la ausencia de esa voz. La imagen de los "fríos nublados" y la "garúa" evoca un ambiente...
El poema refleja un conflicto interno entre la pasión y la negación del amor. El hablante intenta negar el poder de atracción que siente hacia la otra persona, alegando que no es responsable de su turbación o de la intensidad de sus emociones. A lo largo del poema, la negación parece convertirse...
Qué dulzura, amor mío,
cuando tus labios me dicen que sí,
y el viento, cómplice del eco,
susurra tus promesas al oído.
Es como si el mar se detuviera
a escuchar nuestro suspiro,
y cada ola fuera un latido
del corazón enamorado del cielo.
Tus manos en las mías
son el puente entre dos mundos...
Eres imposible,
como un acertijo en la noche sin luna,
como un viento que susurra secretos y se los lleva,
dejando solo el eco de lo que nunca será dicho.
Y yo,
irresistible,
me deslizo entre tus silencios,
cosechando cada pausa como si fuera una invitación,
como si tu piel fuera un mapa que me...
¿Qué hago? Mirarte con lujuria,
como quien desata un río bajo la piel,
cada mirada es un tropiezo en el abismo,
un vértigo que me devora lento, sin freno.
Tu sombra es la chispa que incendia mis venas,
y en el silencio, tu nombre arde en mis labios.
¿Qué hago? Si al mirarte no soy, me disuelvo...
Cuando mi lengua se desliza
en el laberinto de tu piel,
los relojes se detienen,
y el mundo se disuelve
en un mar de suspiros.
Cada palabra no dicha
se convierte en caricia,
cada susurro de mi aliento
se hunde en los misterios
de tu respiración.
Mis labios navegan
por los ríos de tus deseos...
Este amor es la huella en mi costado,
un fuego que arde lento entre las venas,
es torrente de luz, voz en cadenas,
silencio que en tu piel deja marcado.
Fue semilla que el viento ha germinado,
flor que creció entre sombras y azucenas,
se hizo raíz en tiempos de condenas
y hoy es canto que surge...
Contigo,
la vida es un remolino de risas rotas y miradas cómplices,
como un mar que no conoce el silencio,
donde el tiempo no importa porque se desvanece entre tus manos.
Contigo,
los días se pintan con los colores de tus palabras,
y las noches,
ah, las noches,
son un refugio en la piel que se...
Cuando solo me queda un poema de amor,
y el eco de tu nombre se cuela en el viento,
te busco en la sombra, te busco en el tiempo,
amando el vacío que deja tu olor.
Amar por amar, sin razón, sin temor,
como el río que fluye sin fin, sin aliento,
se entrega al abismo, se entrega contento,
y...
Te dejo de amar… si tú lo haces primero,
si tu boca se cansa de pronunciar mi nombre
o tus manos de buscarme en el aire de las madrugadas.
Te dejo de amar, te lo juro,
si decides que mis silencios ya no llenan tus vacíos
y mis ojos no te dicen nada nuevo.
Te dejo de amar, pero solo si tú...
Hay poetas que tejen versos de amor, que cantan al encuentro de miradas y al susurro de caricias. Yo no. Yo escribo desde la entraña, desde el rincón donde el amor se desangra, donde el eco de un "te amo" se convierte en ruido. Porque el amor no siempre es suave, ni dulce. El amor es brutal...
Me dijeron que ya no me amas,
que tu voz no tiembla cuando dices mi nombre,
que tus manos se han olvidado del camino
que solían trazar sobre mi piel.
Me dijeron que tus ojos ya no me buscan,
que el silencio se ha instalado
en el espacio que antes llenabas de risa,
de esa risa que era mi casa...
Tú sabes que en mis manos
cabe el universo cuando te nombro,
que mis labios recogen las estrellas
que dejaste olvidadas en mis sueños.
Tú sabes que la luna,
aunque distante y fría,
se arrodilla cada noche
a contemplar el fulgor de tu risa.
Tú sabes que mis días son tuyos,
mis pasos te siguen...
Yo dirijo un grupo de apoyo destinado a víctimas y sobrevivientes de violencia doméstica de varones. Servicio en línea a toda persona de habla española www.outsidetheborders.org
Fue luz, fue paz, fue sol,
fue piel, mar, bien, y más.
Hoy no es, ya se fue,
no hay fin, ni voz, ni flor.
Doy fe de un gran "sí",
mas ya, no hay más en mí.
Ella llega sin aviso,
en el aire se siente su rastro,
una ráfaga de viento que alborota,
que quita el aliento y lo deja a su paso.
Rompe, destruye, devora,
como el huracán que no perdona,
se lleva consigo corazones
y en su danza de caos los abandona.
No pide permiso, no tiene piedad,
arrastra...
El poeta habla desde un lugar de profundo amor y deseo. Con suave ternura, compara sus besos con cocuyos, pequeños insectos que emiten luz, simbolizando cómo esos besos brillan y resplandecen en la oscuridad, guiando su camino hacia la persona amada. El arrullo de amor entre sus corazones es...
Hoy, amor, en mi último día,
te miro con los ojos llenos de toda la vida que no cabrá en mis palabras,
y es que contigo aprendí a escribir en la piel,
a leer en tus suspiros las verdades que nadie más pudo contarme.
Te diría, si el tiempo me alcanzara,
que tus manos fueron siempre mis puertos...
A qué jugamos, amor,
si todo esto es un laberinto de relojes que no se ponen de acuerdo.
Si vos y yo somos apenas dos palabras en una página mal impresa,
o tal vez el eco de una conversación en un vagón de tren que nunca llegó a destino.
Jugamos a ser lo que no podemos,
a ser el sol y la luna...
El poema que has compartido expresa una reflexión profunda sobre el sentido de la vida, el amor y la conexión entre dos almas. El hablante lírico parece estar en un estado de introspección, buscando darle significado a su vida, llena de dudas y miedos, hasta que encuentra un propósito en el...
Este poema que has compartido está lleno de emociones intensas y dolorosas, muy característico de la poesía romántica trágica. Podría encajar dentro de la categoría de poesía confesional, una forma poética donde se expresa el dolor y la vulnerabilidad del yo lírico, similar a la obra de poetas...
La izquierda tiene una respuesta,
pero no es de esas respuestas que le gustan a la derecha.
Es una respuesta sin corbata, sin traje,
una respuesta desnuda, con los pies descalzos,
mojada de lluvia y con el sol en la cara.
—"¿Qué quieres de la vida?"— pregunta la derecha,
con su ceño fruncido...
Mi derecha mira mi izquierda como quien mira un espejo raro,
donde las cosas son las mismas, pero no lo son.
En el lado derecho todo parece ordenado,
una línea recta que promete, pero no cumple.
El reloj avanza con pasos seguros,
aunque nunca sepa bien adónde va.
La izquierda, sin embargo, es...
Gracias por ustedes pasar , si ven que los últimos escritos se ven demasiado melancolicos realmente estoy detrás de la ventana. Sufri una caída estoy redactado con la izquierda, parte más melancolica de mi cuerpo
Quisiera comerte a pedazos,
no de una manera brutal, sino más bien como quien desarma un reloj antiguo,
paciente, con la fascinación de cada engranaje que se revela.
Te comería primero los silencios, esos que se te escapan entre las palabras,
como se escapan las sombras cuando las luces cambian...
Solo tú me entiendes
cuando la noche me encuentra desnudo de palabras,
cuando el silencio me abruma
y me pesa el cuerpo como una piedra antigua.
Tú, con tus manos que saben buscarme,
que recorren mi piel como un mapa que ya conocen,
sin prisas, sin miedo.
Es tu mirada la que me incendia,
la que...
Detrás de la ventana,
el tiempo se pliega sobre sí mismo,
se alarga y se encoge como esos días interminables
en que las olas acarician la bahía sin decir nada,
sin preguntarse por qué el amor no regresa.
La bahía del viejo San Juan respira lenta,
como si el agua supiera algo que yo no sé,
como...
Detrás de la ventana, la muerte acecha
con su andar silencioso,
como un gato que en la penumbra espera,
sin prisa, sin ruido,
sin más propósito que deshojar el último aliento.
Pero el amor...
el amor se queda,
se aferra como una enredadera a los recuerdos,
como un eco que no se apaga,
como una...