• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Resultados de búsqueda

  1. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Dice la leyenda; "La princesa de fuego, ardiente y apasionada, era conocida por su poder para iluminar los cielos y su espíritu indomable. Pero una noche, en un acto de sacrificio para salvar a su pueblo, ofreció su propia esencia al cosmos. Su fuego eterno se transformó en una luna roja, que...
  2. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Princesa de fuego

    Eres la princesa de fuego, llama viva que nunca se apaga, en tu risa el calor desborda, y en tu mirada el mundo se alaga. Tus pasos dejan brasas ardientes, senderos que marcan mi destino, y cada palabra es el camino que inflama mi alma entre tus corrientes. Llegaste a incendiar mi soledad, a...
  3. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Llegaste como una gata, silenciosa y cautelosa, con pasos que eran susurros y ojos que eran secretos. Te deslizaste en mi vida como quien conoce el camino, como si cada rincón de mi ser hubiera sido tuyo desde siempre. Tu amor no era estruendo, era un ronroneo cálido en las noches más largas...
  4. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Mi puerta Eras el viento que llamaba a mi puerta, un susurro que rozaba las bisagras del alma, esa madera vieja, gastada por inviernos y ausencias. Te presentaste como un eco de lluvias pasadas, como un río buscando cauce, y yo, un umbral que no sabía abrirse. El amor llegó desnudo, sin pompas...
  5. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Pero.. Podamos imaginar Podamos imaginar, amor, hacer el amor como si el tiempo fuera un suspiro, como si la tierra no tuviera peso y nuestras manos fueran raíces buscándose. Podamos imaginarnos, desnudos de sombras, enredados como las ramas de un árbol que no sabe de fronteras ni de límites...
  6. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Lamento Lamento que el deseo no se haga realidad, pero no es mi culpa, ni la tuya, ni siquiera del viento que nos arrastra a soñar. El deseo tiene su propio idioma, sus propias reglas absurdas, y a veces pide más de lo que podemos dar, o da menos de lo que merecemos. No es mi culpa que tus...
  7. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Uno

    Gracias Iván
  8. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Y el mío...aquí en Puerto Rico 10:32 pm
  9. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Uno

    Uno es dos cuando ama, cuando el amor se desborda y se confunde en la piel del otro, en su aliento, en su sombra. Uno es dos cuando el deseo lo arrastra, cuando las manos no son suficientes y el tiempo deja de importar. Pero también uno es uno, irremediablemente uno, cuando el otro calla...
  10. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Amarnos.

    El amor que describes tiene la intensidad de una llama que se consume a sí misma, un fuego que arde con la culpa y la pasión en igual medida. Es un amor que nace en lo prohibido, que se alimenta de la transgresión y de la necesidad de perderse en el otro, pero que inevitablemente se enfrenta a...
  11. Jose Anibal Ortiz Lozada

    la rendición

    Tu poema es una confesión desnuda, una mezcla de anhelo, resignación y aceptación, donde el deseo se entrelaza con la certeza de que no todo puede ser compartido. Hay una entrega incondicional que no exige nada más que la posibilidad de existir en los márgenes de lo que el otro pueda ofrecer...
  12. Jose Anibal Ortiz Lozada

    A veces el amor vence...

    Es un texto profundo y desgarrador, cargado de imágenes potentes y de un lirismo visceral que parece explorar la dualidad entre el amor y el desamor, entre la presencia y la ausencia, entre el decir y el callar. Cada línea tiene un peso propio, pero también se entrelaza con las demás para formar...
  13. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Porque hablamos de muerte, si vivir en ti es mejor, si tus manos deshacen el invierno y tus ojos invitan al sol. La muerte es solo un rumor lejano cuando tu risa llena el cuarto, cuando tus pasos dibujan caminos que siempre me llevan a casa. ¿Por qué hablar de ausencia, si tu presencia basta...
  14. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    ¿Mi vida depende de ti? No, mi vida no depende de ti, pero a veces, en el eco de tus palabras, parece que sí. No, mi vida no depende de ti, aunque hay días en que el viento susurra tu nombre y el aire se siente más ligero al respirar. No, mi vida no depende de ti, pero cómo negarlo: cuando...
  15. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Melancolia

    La melancolía es un estado del alma que se siente como un eco prolongado en un espacio vacío. Es el peso sutil de lo ausente, una nostalgia sin objeto definido, como si añoraras algo que nunca existió, pero cuya falta duele como si siempre hubiera estado allí. Se describe como un gris suave que...
  16. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Yo la rana y tú el escorpión Cruzas mi espalda como quien cruza un puente frágil, pero no titubeas. Yo te sostengo porque así me fue escrito, porque la corriente es mía y el río también, aunque a veces me ahogue en la certeza de lo inevitable. Tú, escorpión, llevas la daga incrustada en el...
  17. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Cuando te levantas a jugar, yo duermo pero aún así espero Espero como quien no sabe esperar, con las manos desnudas y el corazón lleno de esas pausas que nunca terminan. Tú corres entre las sombras del amanecer, desarmando el silencio con tus risas, mientras yo me deslizo entre sueños rotos...
  18. Jose Anibal Ortiz Lozada

    El juego que todos jugamos

    Jugamos a ser, ¿te diste cuenta? A ser lo que no somos, lo que soñamos, lo que la noche nos susurra cuando el insomnio se acuesta entre nosotros. Jugamos a reírnos con los ojos cerrados, a caminar por calles que nunca existieron y a olvidarnos del mundo como si olvidar fuera una forma de...
  19. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Se acabó el juego?
  20. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    ¿Te gustó jugar conmigo? Sí, me gustó. Me gustó como se disfrutan las cosas que uno sabe efímeras, como el sabor de una fruta que arrancas sabiendo que no es tu árbol, como la lluvia inesperada que empapa sin permiso y deja frío solo cuando pasa. Me gustó porque en el juego, tú y yo éramos...
  21. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    El cazador de leonas Soy el cazador de leonas, pero no llevo arco ni flechas, ni trampas escondidas en la maleza. Voy con las manos vacías, con el pecho desbordando tiempo, y una espera antigua que sabe a selva, a lluvia que aún no termina de caer. Las leonas no se dejan atrapar. Ellas danzan...
  22. Jose Anibal Ortiz Lozada

    El hambre de los espejos

    A tientas, como quien busca la sombra en un cuarto repleto de luz, me acerqué a ti. No eras tú, claro, sino la idea de ti que habitaba los pliegues de mi insomnio, el borde líquido donde las palabras aún no son ni carne ni sueño. Porque eras palabra antes que gesto, susurro antes que piel, una...
  23. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Enamorados

    7873474126 o j.ortiz.lozada57@gmail.com
  24. Jose Anibal Ortiz Lozada

    M

    Miro el horizonte teñido de fuego, Mientras el sol se oculta en su juego. Mis pensamientos vuelan libres, etéreos, Mecidos por el viento, dulces y serios. Murmuran las olas en la orilla serena, Muestran secretos bajo la luna llena. Mi corazón late con fuerza y premura, Marcando un ritmo de amor...
  25. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Me gusta.

    ¡Qué hermoso poema! Rebosa de sentimientos y metáforas que envuelven al lector en un cálido abrazo poético. La mezcla de imágenes celestiales y terrenales, junto con el juego melódico de las palabras, transmite amor, admiración y la magia del encuentro.
  26. Jose Anibal Ortiz Lozada

    El silencio de las palabras ( Un poema sin puntos ni comas)

    Hay que retar la imaginación
  27. Jose Anibal Ortiz Lozada

    El silencio de las palabras ( Un poema sin puntos ni comas)

    El viento canta entre las hojas dormidas y yo escucho su murmullo sin entenderlo la luna brilla como si supiera todos los secretos pero no dice nada se guarda todo en su luz camino por senderos que no tienen final me pierdo en el eco de tus pasos que ya no están el tiempo no se detiene pero...
  28. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Mis lágrimas escriben este poema

    Mis lágrimas no caen, se derraman, se escapan como un río sin diques que no pide permiso para existir. No son metáforas, no son figuras. Son agua y sal, la verdad líquida de este dolor que ya no cabe en mi pecho. Escribo con ellas, con su trazo irregular, con su peso y su ausencia, porque las...
  29. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Un poema perfecto de un poeta imperfecto

    Gracias hermano
  30. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Un poema perfecto de un poeta imperfecto

    En esta hoja descalza, donde mis palabras tropiezan, intento dibujar lo que no alcanzo: la perfección del mundo que te contiene, la curva de tus labios, el eco de tu risa perdida entre los montes. Soy un poeta torpe, un artesano de versos que se rompen como un cristal que nunca encaja en su...
  31. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Cuando llegue ese día

    Tu poema es un manifiesto lleno de humildad y aceptación. Habla de una despedida tranquila, sin adornos ni dramatismos, donde el énfasis no está en lo que se deja atrás, sino en la sencillez con la que se vivió. La repetición de "Si muero" estructura el poema como un diálogo reflexivo con la...
  32. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Efímero instante

    Tu poema tiene un aire contemplativo y cargado de simbolismo, evocando una escena que mezcla introspección y conexión con la naturaleza. Cada verso parece abrir una ventana hacia una reflexión más profunda, casi como si el paisaje se convirtiera en un espejo del alma. "Llena mi sombra de...
  33. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Fantasias en luna llena

    Este poema es un retrato conmovedor de la pérdida, cargado de imágenes profundamente visuales y emocionales que te envuelven en un paisaje onírico y nostálgico. La naturaleza juega un papel central, reflejando los sentimientos del hablante: la noche, las luciérnagas apagadas, las estaciones, y...
  34. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Siempre a tu lado

    Este poema es un tributo conmovedor al amor profundo y duradero. Cada estrofa refleja la plenitud de una conexión emocional y física, destacando los momentos de felicidad y la gratitud por haber compartido una relación tan intensa y significativa. El tono romántico y sereno del poema no solo...
  35. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Aún vives en mi

    Tu poema es un homenaje lleno de sentimiento, con un tono que mezcla la melancolía de la pérdida con la belleza de un amor que permanece eterno en el recuerdo. La estructura rítmica y las rimas cuidadas le dan un carácter clásico y solemne, como si cada verso fuera una declaración de respeto y...
  36. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Enamorados

    Tu poema es una joya llena de ternura, nostalgia y amor eterno. Refleja la travesía de una relación que ha desafiado el tiempo, las convenciones y los desafíos de la vida. Cada verso es un suspiro que honra tanto los momentos compartidos como las batallas silenciosas que han enfrentado juntos...
  37. Jose Anibal Ortiz Lozada

    En cada vida

    Este poema es una expresión pura y delicada de un amor trascendental, donde las almas parecen haber estado conectadas desde siempre. La sensibilidad en las palabras y la suavidad de las imágenes crean una atmósfera íntima y mágica. El poema explora temas como el reconocimiento espiritual en el...
  38. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Por amarte aún

    Es un poema profundamente romántico y melancólico, cargado de una pasión inmortal que trasciende el tiempo y la muerte. Su estructura clásica, con rimas cuidadas, le da una musicalidad que refuerza su mensaje: el amor eterno y el sacrificio emocional que lo acompaña. Los versos iniciales...
  39. Jose Anibal Ortiz Lozada

    La historia del Tú, la historia del Yo, y cómo nos convertimos en Nosotros

    Había un Tú antes de mí, un ser hecho de esquinas y destellos, de mundos enteros que nunca conocí pero intuí en tu mirada. Eras un universo cerrado, una constelación que no necesitaba ser descubierta, porque en tu soledad ya habitabas todo lo que eras. Y sin embargo, el mundo te empujó hacia mí...
  40. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Baile de Hadas

    Cuando la noche teje su manto de terciopelo y el bosque guarda su aliento, nacen las hadas de los suspiros de la tierra. Ellas, ligeras como un sueño, danzan sobre la hierba y en sus pies desnudos llevan el rocío de las estrellas. Sus risas son hilos de plata que atraviesan el aire, y el mundo...
  41. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    ¿Por qué no jugamos al gato y la ratoncita? Porque en tus ojos danzan destellos de travesura, y en tus labios se dibuja el abismo dulce de un secreto. ¿No ves cómo el universo entero se repliega cuando ríes? Haces temblar las sombras con tu luz juguetona, y a este corazón, tan torpe cazador, lo...
  42. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    El gato a dieta de lunas El gato, ese poeta con bigotes, decidió un día ponerse a dieta. No por salud, ni por vanidad, sino porque descubrió que las lunas engordan más que los ratones. Y claro, él llevaba años cenando lunas llenas, con guarnición de estrellas fugaces. "Estoy obeso de noches"...
  43. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Mundos

    El poema describe el cansancio y la frustración de un día lleno de problemas cotidianos, que se disipan al llegar a casa y compartir una carcajada liberadora con alguien especial. Refleja cómo, a pesar del caos y las dificultades, la conexión humana y el humor pueden traer alivio y transformar...
  44. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Exequias de la Luna Roja Fue bajo la Luna Roja que enterré tu nombre, cavando con las uñas en la tierra tibia de mis noches, ese nombre que antes fue una ofrenda, y ahora se ha vuelto epitafio. Te lloré sin lágrimas, porque los ríos ya no fluyen hacia quien seca mares, y en el altar de tus...
  45. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    ¿Aún esperas? Aún esperas, lo sé, como la noche que se queda con los ojos abiertos, bebiendo el silencio gota a gota. Esperas bajo la lluvia interminable de los días, donde el tiempo se desliza, lento y denso, como el aceite que se pega a los muros del alma. Tu espera no tiene nombre, pero sí...
  46. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Pedazo de ti Te llevé conmigo sin darme cuenta. Como un ladrón torpe que se lleva lo primero que encuentra, sin saber que lo robado era todo. Te llevé en un bolsillo invisible, ahí donde nadie mira, donde ni yo mismo supe que guardaba algo tan tuyo. Pedazo de ti. Camino por la vida con eso que...
  47. Jose Anibal Ortiz Lozada

    No río... sólo finjo

    No río, sólo finjo. Porque reír sería como abrir una puerta demasiado grande, una puerta sin goznes, que chirría con dolor y se queda suspendida, absurda, en medio de un campo sin horizonte. No río, pero dejo caer la mueca precisa, un músculo que se contrae y relaja, el arte milimétrico de...
  48. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Por qué debes amarme

    Debes amarme porque soy simple y complicado, porque camino desnudo bajo mis pensamientos y me envuelvo con mis silencios como si fueran mantas viejas. Porque tengo las manos llenas de días que no sirven, y aún así, te las extiendo abiertas para que las tomes. Debes amarme porque te veo incluso...
  49. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Y si yo fuera Dios...

    Gracias, por dónde andabas?
  50. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Una Bala y un Niño

    En la esquina más callada de una ciudad que nunca duerme, un niño caminaba con los pies descalzos y la mirada llena de promesas. El mundo era un tablero roto, pero él, con su sonrisa pequeña, llevaba en los bolsillos semillas de esperanza. Sus manos dibujaban sueños en el aire, sus palabras eran...
  51. Jose Anibal Ortiz Lozada

    La Gitana y el Vagabundo Azul

    Bajo el cielo deshilachado de estrellas, en un rincón olvidado por el tiempo, danzaba la Gitana, un alma pintada con trazos de fuego y nostalgia. La luna, testigo perpetuo, deslizaba su luz sobre su vestido desgastado, cuajado de retazos de sueños. A su alrededor, el viento cantaba letanías de...
  52. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    La Gitana y el Vagabundo Azul Bajo el cielo deshilachado de estrellas, en un rincón olvidado por el tiempo, danzaba la Gitana, un alma pintada con trazos de fuego y nostalgia. La luna, testigo perpetuo, deslizaba su luz sobre su vestido desgastado, cuajado de retazos de sueños. A su alrededor...
  53. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Y si yo fuera Dios...

    Y si yo fuera Dios, no sería el de las catedrales ni el de los vitrales. Sería el Dios de las esquinas, de los charcos reflejando cielos rotos, de las miradas furtivas en los trenes que no saben si cruzarse o perderse. No tendría templo ni rituales de mármol, porque mi altar sería una banca en...
  54. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    La luna se alza, cuchillo blando sobre el pecho del mundo. Es asesina en su silencio, blanca conspiradora que se esconde tras la bruma. Duele su luz en la sangre de los que lloran, susurra secretos al río que nunca regresa. En los campos dormidos, su filo corta las sombras y siega los sueños...
  55. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    No todos los gatos son negros, pero las sombras les prestan su disfraz en las noches donde las lámparas bostezan. Son los pasos que no escuchas, los ojos que se encienden como brasas cuando la luna no tiene qué decir. No todos los gatos son negros, pero todos saben el arte de desaparecer, de...
  56. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Yo espero....
  57. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    El gato boca arriba Hay días en que la vida te pone patas arriba, como un gato que ha perdido el equilibrio en su salto más ambicioso. El mundo, de repente, parece más grande y más confuso, y tú estás ahí, tirado de espaldas, viendo el techo con una mezcla de resignación y dudas existenciales...
  58. Jose Anibal Ortiz Lozada

    ¿Qué es peor, la falta de sueño o la cama vacía?

    Es peor la cama vacía, porque el insomnio al menos tiene un motivo para doler. La falta de sueño es un animal rabioso que muerde el alma, pero se alimenta de algo: recuerdos, deseos, cicatrices. La cama vacía, en cambio, es un abismo. Un silencio que no sabe de ecos. Cuando la cama está vacía...
  59. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Cómo se construye el amor

    El amor se construye como quien levanta una casa en la niebla, con manos torpes pero llenas de hambre. Se construye con los escombros de lo que fuimos, con ladrillos hechos de besos rotos y abrazos que nunca encontraron un final. Lo cimentamos en la incertidumbre, en el temblor de una mirada que...
  60. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Cuando no puedo amarte en domingo

    Cuando no puedo amarte en domingo, los relojes se deshacen en una melaza espesa, y las campanas de la iglesia suenan como ecos de un sueño que no es mío. El sol, indolente, se filtra por las rendijas de la persiana, desgarrando las sombras en una danza inútil. El domingo, sin ti, es un animal...
  61. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Ya tomé el veneno que cura

    Era ella, siempre ella, con ese andar de gata en un tejado donde la lluvia nunca cesa. Sus palabras, pequeñas agujas disfrazadas de caricias, se clavaban en mi pecho con la dulzura de quien sabe que el dolor también puede ser placer. Me advertían todos, me susurraban en la penumbra de los días...
  62. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Morir de amor en Luna Roja

    Que tengas un vuelo feliz
  63. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Así me decían el gato
  64. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Grito en Silencio

    En la penumbra de la noche, donde las sombras susurran secretos, mi voz se quiebra en un grito que nadie escucha. Es un alarido mudo, una súplica que se ahoga en el vacío, mientras el alma se desgarra en silencio. Las palabras se agolpan en mi garganta, queriendo escapar, pero se estrellan...
  65. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    Bajo la luna roja, en la noche estrellada, un gato pardo acecha, sombra delicada. Sus ojos, dos luceros en la penumbra, reflejan secretos que el silencio alumbra. Con sigilo felino recorre tejados, sus pasos son ecos de tiempos pasados. La luna, cómplice de su travesía, tiñe de escarlata su...
  66. Jose Anibal Ortiz Lozada

    A mi muerte

    Ven, muerte, no como sombra que apaga,sino como la última brisa que besa el rostro,como el eco suave que respira entre los muros de la memoria. Eres el silencio que ronda, la noche que abraza, el final del río que se entrega al mar. Te espero, no con miedo, sino con la ternura de quien entiende...
  67. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Nadie entiende este amor

    Nadie entiende este amor, y qué bueno, porque no fue hecho para ser entendido. Este amor no cabe en las cajas donde la gente guarda los besos que no dan, ni en los moldes de las novelas que se escriben con finales felices. Este amor nació torcido, con una pierna más corta que la otra, pero...
  68. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Fiebre nocturna

    La noche siempre tuvo un eco distinto desde que te marchaste. No era solo el silencio, sino el peso de tu ausencia que se colaba por las rendijas de las ventanas, por debajo de la puerta, como una brisa que no enfría, que arde. Fiebre nocturna, eso eras tú. Te recuerdo entre fragmentos, como...
  69. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Cuántas agujas puede aguantar una espina dorsal

    ¿Cuántas agujas puede aguantar una espina dorsal antes de convertirse en arlequín de su propia tragedia? Un bosque de nervios secos, de médulas rotas por el peso del silencio, se pregunta si la próxima será la definitiva, si esta vez la carne cederá al mandato de lo eterno. Pero no hay...
  70. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Amor Orgánico

    Te amo como el maíz ama a la tierra, hundiendo sus raíces profundas mientras sus hojas buscan el sol, creciendo al ritmo pausado de la lluvia y el tiempo. Nuestro amor no tiene adornos ni artificios; es orgánico, desnudo, libre de pesticidas y apariencias. Una semilla que, al caer en el lodo...
  71. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Encuentro

    Este poema expresa una profunda reflexión sobre la identidad compartida en una relación amorosa, la conexión íntima entre dos personas que se fusionan emocionalmente hasta cuestionar los límites entre el "yo", el "tú" y el "nosotros". La autora se pregunta por la naturaleza de esa unión...
  72. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Morir de amor en Luna Roja

    Morir de amor no es un acto, es un estado de desmoronarse, como si la luna roja no mirara hacia abajo, sino hacia dentro, rasgando la piel del alma. Te espero en los bordes del tiempo, donde las palabras son hojas secas que crujen al caer, y el silencio tiene más filo que cualquier adiós...
  73. Jose Anibal Ortiz Lozada

    A ti, mi kriptonita

    Me vuelves vulnerable, me dejas con las rodillas flojas, y el alma cayéndose a pedazos. Eres la grieta en mi escudo, la derrota que no quiero evitar. Te apareces sin aviso, como un huracán que no sabe ser brisa. Te quedas en mi pecho, atorada entre el amor y el miedo, ahogándome dulcemente. No...
  74. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Maldita manzana

    La encontré un martes cualquiera, entre el tumulto de lo inevitable, bajo un cielo que parecía deshacerse en partículas de sol. Ella estaba ahí, con una manzana en la mano, roja y brillante como un desafío. No sé si fue el temblor en sus dedos o la manera en que sus ojos parecían decir "ven"...
  75. Jose Anibal Ortiz Lozada

    La cama vacía

    La cama vacía tiene el peso del mundo, aunque esté sola, aunque esté hueca. Parece que la luna la mira de reojo y le canta canciones que no llenan. Ahí está, como un párpado cerrado que no sueña, que no descansa, un cuerpo invisible que no se acomoda, un gemido atrapado en las sábanas. Le...
  76. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Cómo un dolor de parto

    Es como parir al revés, un vacío que crece, se expande, se retuerce, y la ausencia toma forma, un espectro de lo que no volverá. El amor, ese animal de fábula, se hizo jirones entre las sábanas, entre los platos sin lavar, entre las palabras que nunca aprendimos a decir. "Me duele" era...
  77. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Minutos

    Minutos que caen, resbalando por las grietas del reloj, como gotas que nunca mojan pero sí pesan. Minutos que se esconden detrás del ruido, del tráfico, del murmullo de los otros, y a veces, apenas, entre susurros, me dicen que sigo aquí. Minutos que pasan sin permiso, se llevan algo, me dejan...
  78. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Fuiste tú un amor que quise y no quería

    ¿Es tu amor un muerto que camina? ¿O soy yo que estoy muerta y estoy viva? Cómo interpretar esa estrofa La estrofa refleja un conflicto emocional profundo. La hablante se pregunta si el amor del otro está vacío y sin vida, o si es ella quien se siente viva por fuera pero muerta por dentro. Esto...
  79. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Por favor no leas esto

    No leas esto, porque en cada palabra te confieso lo que nunca me atrevo a decir. Eres el secreto que guardo entre los dientes, la risa que no nace por miedo a descubrirme. Te miro de lejos, como quien contempla el sol y sabe que arderá si se acerca demasiado. Me basta con verte pasar, con...
  80. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Las razones para amarte

    Te cuento: uno, porque existes, y en tu existencia se dibuja el significado de todo lo que creía perdido. Dos, porque en tus manos cabe el universo, y aún así no pesa más que mi nombre pronunciado por tus labios. Tres, porque al mirarte, el tiempo se detiene, no por milagro, sino porque tus ojos...
  81. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Miradas cruzadas

    Cuando en la tarde, dulce y silenciosa, tu mirada buscó mi sentimiento, como un susurro al viento rumorosa, llegó a mi pecho y se tornó tormento. No hubo palabras, ni razón preciosa, solo el fulgor de un mágico momento; dos almas que se buscan, cautelosas, en un abismo abierto al firmamento...
  82. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Los silencios del amor

    La foto dice más: en este espacio debería estar" de manera implícita, como un vacío que el poeta trata de llenar con recuerdos, sueños e imaginación. Este "espacio" representa tanto la ausencia física como la emocional de la persona amada. Es el lugar donde antes reinaba la conexión íntima...
  83. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Noche pérdida

    Esta noche tiene el sabor agrio del olvido, el eco vacío de un reloj que ya no cuenta nada. Es una noche de ojos cansados, de labios que se pierden en la memoria de un beso que nunca llegó a ser. La luna, indiferente, cuelga como un pendiente olvidado en el joyero roto del cielo. No alumbra, no...
  84. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Cuando llueve hacia arriba

    Gracias por notar que están particular..lol
  85. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Si tú fueras mi alimento

    Gracias
  86. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Lo que he sido yo...

    He sido un río que no deja de correr, a veces limpio, otras revuelto, pero siempre con el mismo propósito: llegar. He sido un árbol que da sombra y frutos, aunque algunos solo miren las hojas secas o tropiecen con las raíces que intentan abrazar la tierra. He sido el que da la mano, el que...
  87. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Cuando llueve hacia arriba

    Era imposible, como el agua que asciende por las calles y las gotas que desafían la gravedad, como un reloj que decide olvidarse del tiempo y un suspiro que se guarda para no ser viento. Era imposible, tú y yo, dos notas en partituras distintas, dos caminos que se cruzaban solo en sueños y un...
  88. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Si tú fueras mi alimento

    Gracias por tu proposición culinaria.. poética y llena de esperanzas
  89. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Punto y coma

    Gracias Maca
  90. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Si tú fueras mi alimento

    Si tú fueras mi alimento, te bebería como el río devora la sal del mar, gota a gota, como quien nunca sacia el hambre del alma. Serías pan recién horneado que enciende las manos de harina y fuego, miel silvestre que endulza el camino, la pulpa madura de la guayaba estallando entre los dientes...
  91. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Amor en sombras y luz

    Igual en las tuyas
  92. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Amor en sombras y luz

    Gracias Alde por estar en mis letras
  93. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Amor en sombras y luz

    Te miro en la penumbra, en la línea precisa donde el día se curva y el tiempo se resiste a morir. Eres esa grieta entre luz y sombra, el paréntesis que encierra el instante, la pregunta que nunca necesita respuesta. Te toco, pero no te toco. Es un juego de espejos rotos, de manos que cruzan...
  94. Jose Anibal Ortiz Lozada

    La felicidad

    Escribir poesía no es cuestión de formas, no es el dictado de reglas ni el eco de un manual gastado. Es el corazón hablando en un idioma que a veces ni uno mismo entiende, es darle a la tinta la sangre que no te cabe en el pecho. La rima, el ritmo, las estrofas, son solo herramientas, pero la...
  95. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Sombra

    Queda la sombra, la media figura de un hombre que alguna vez fue completo. Queda el eco en las paredes de una risa que ya no vuelve. Queda el plato frío en la mesa, el café que se enfría junto a las ausencias, los pasos en el suelo que nadie sigue. Queda el hueco en la cama, ese que ni la...
  96. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Sombra

    Queda la sombra, la media figura de un hombre que alguna vez fue completo. Queda el eco en las paredes de una risa que ya no vuelve. Queda el plato frío en la mesa, el café que se enfría junto a las ausencias, los pasos en el suelo que nadie sigue. Queda el hueco en la cama, ese que ni la...
  97. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Cien formas de amarte

    1. Amarte es esperar el café mientras se enfría, pensando que siempre llegas a tiempo. 2. Es dibujar tu silueta en la ventana empañada por la lluvia. 3. Amarte es recordar la forma en que dices mi nombre como si fuera un secreto. 4. Es llenar de tus risas los pasillos de mi memoria. 5...
  98. Jose Anibal Ortiz Lozada

    Café Extravagante Ville Valo.

    ¿Para qué morir de melancolía si puedes embriagarte del sabor agridulce del mal amor, como un tango de Gardel que no acaba? Esos amores que raspan el alma, que se viven entre copas de vino barato y madrugadas de silencios que gritan más que las palabras. Amores que saben a despedida, a lluvia en...

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba